El asesinato del periodista Carlos Castro en Veracruz fue filmado por sus propios ejecutores. Así constata en una grabación difundida a través de las redes sociales en la que se aprecia lo que parecen ser los últimos segundos con vida del comunicador veracruzano.
Dicho clip de apenas 30 segundos de duración muestra los momentos previos al crimen cometido en el municipio de Poza Rica, el pasado jueves 8 de enero.
Carlos Castro, quien se especializaba en la cobertura de la nota roja, fue privado de la vida cuando se encontraba al interior del restaurante TrogeBirria, aparentemente propiedad de su familia, en la colonia Cazones de Poza Rica.
"Está adentro de los tacos": así fue el asesinato de Carlos Castro en Poza Rica
La grabación inicia al interior de un vehículo en el que viajan al menos tres personas. Todos ellos, presuntamente integrantes de un grupo criminal, se encuentran armados con equipo de alto calibre.
Uno de ellos la hace de aparente líder del grupo al sostener una llamada telefónica con alguien a quien reportan su ubicación, además de dudar si su objetivo se encontraba en la taquería donde ya habían arribado.
"Está adentro de los tacos. Ya vamos a entrar", se escucha a decir a uno de ellos, sin embargo, se muestra dubitativo en bajar del vehículo debido a que no consigue ver al periodista.
Apenas unos segundos después los hombres bajan en grupo y se dirigen hacia una estancia del restaurante donde, sin mediar palabra, abaten al periodista.
Además de sus armas de grueso calibre, los hombres visten con ropa oscura y pasamontañas, lo que cubría sus rostros al momento de ejecutar al hombre según se aprecia en el video del asesinato de Carlos Castro.
No hay avances por asesinato de periodista; novia y amiga desaparecen tras acudir a su sepelio
A pesar de que ya ha pasado una semana de lo ocurrido en el restaurante TrogeBirria no existen avances claros respecto a la investigación.
Tampoco se conocen resultados de la búsqueda de las jóvenes Wendy Arantxa Portilla Ramos, novia del comunicado, y su amiga Karime Monserrat Murrieta Reséndiz.
Ambas fueron reportadas como no localizadas desde el pasado 10 de enero cuando acudieron al sepelio del periodista en el cementerio Jardines de los Ángeles.
EG