El nombre de Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Pemex, se encuentra nuevamente en el centro del huracán tras la difusión de un video donde se le observa agrediendo a su actual esposa frente a su pequeño hijo.
Sin embargo, este incidente ha abierto la puerta a un testimonio desgarrador: el de Carmen, quien estuvo casada con Víctor durante 12 años, revela una red de engaños, violencia económica y manipulación legal.
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El abandono en el momento más crítico
Según el testimonio de Carmen, la relación comenzó a fracturarse cuando ella tuvo que trasladarse a Nicaragua para cuidar a su hijo mayor, Daniel, quien se encontraba cuadriplégico y en estado terminal.
En lugar de brindar apoyo, Rodríguez Padilla inició un proceso de hostigamiento y bloqueo económico.
Carmen relata que, mientras ella enfrentaba la agonía de su hijo, el exfuncionario le canceló tarjetas y cuentas bancarias, dejándola sin recursos incluso para comprar pañales o cubrir gastos médicos básicos.
Al fallecer Daniel el 3 de febrero de 2019, la respuesta de Rodríguez Padilla ante la noticia fue un frío “qué mal”, procediendo de inmediato a bloquear a toda la familia de sus comunicaciones.
“Me declaró muerta”: El fraude del divorcio
Uno de los puntos más alarmantes de la denuncia es la supuesta manipulación del sistema judicial mexicano.
Carmen asegura que Rodríguez Padilla obtuvo el divorcio sin que ella firmara documento alguno, bajo el argumento de "abandono de hogar", a pesar de que él conocía perfectamente su situación en Nicaragua.
Cuando ella lo cuestionó sobre cómo logró realizar dichos trámites sin su consentimiento, la respuesta del exdirector de Pemex fue contundente: “En México todo se puede”.
Más grave aún es la afirmación de que el exfuncionario difundió el rumor de que Carmen había muerto de un infarto.
Según el relato, Rodríguez Padilla llegó a decir a conocidos que él había costeado el funeral y entregado dinero a sus hijas, mientras Carmen se encontraba en la indigencia en Nicaragua intentando sepultar a su hijo con el apoyo de su comunidad religiosa.
Un llamado a la justicia
Carmen, quien era una profesionista establecida antes de que Rodríguez Padilla le pidiera dejar de trabajar al casarse, asegura haber quedado “en la calle” y en una situación de extrema vulnerabilidad.
Hoy, tras ver el video de la agresión que sacudió a México, Carmen ha decidido alzar la voz, esperando que la posición de poder de su exmarido no impida que se haga justicia.
“Que no se amparen en su posición ni en el poder que tienen para arrastrar a la gente vulnerable”, sentenció en la entrevista.
LV