‘Galleta’: los ojos que el mundo le quitó… y el amor que se los devolvió

Francisco Obrayams Villalobos Ávila

Entre abandono y esperanza: historias reales

México /

Hay historias que no piden ser contadas… pero necesitan ser escuchadas.



Galleta alguna vez vio el mundo con la misma inocencia con la que todos los perros miran: sin miedo, sin dudas, confiando.

Hasta que alguien decidió romper eso.

La golpearon.

La golpearon hasta dejarla sin ojos.

Y aun así… no lograron quitarle lo más importante: su capacidad de volver a confiar.


Porque alguien la encontró.


Alguien se detuvo.


Alguien hizo algo.



Y eso cambió todo.

El Refugio Buenos Chicos la recibió cuando más lo necesitaba. No solo la curaron. La acompañaron. La cuidaron. Le devolvieron, poco a poco, la sensación de estar a salvo en un mundo que ya le había fallado.

Y entonces, cuando parecía que su historia ya había tenido suficiente dolor… pasó algo hermoso.

Su historia cruzó el océano.

Llegó hasta Alemania, donde una persona decidió amarla así, tal como es. Sin condiciones. Con el corazón abierto.

Hoy, Galleta vive en paz. Vive protegida. Vive una vida que alguna vez pareció imposible.

Y sin embargo… esta historia no es solo sobre ella.



Es sobre todos los que aún esperan.



Los que siguen en una jaula.

Los que siguen heridos.


Los que siguen sin que nadie los vea.

Porque mientras una historia encuentra un final bonito, hay muchas más escribiéndose todos los días… y no todas tienen ese mismo destino.

El Refugio Buenos Chicos sigue ahí.

Sosteniéndose con esfuerzo, con amor, con personas que no saben rendirse. Personas que dan más de lo que tienen, porque creen —de verdad creen— que cada vida vale la pena.

Y en medio de todo eso, también hay historias que crecen y merecen ser nombradas.

Nicolás, estamos muy orgullosos de ti. Sabemos lo que has vivido, lo que has luchado y todo lo que estás logrando. Verte avanzar nos llena el corazón. No lo olvides: aquí tienes una familia que te quiere profundamente. Te queremos mucho, Nico.

Galleta en espera en el aeropuerto para encontrarse con su dueño en Europa | Refugio Buenos Chicos

Hoy, esta historia llegó hasta ti por una razón.

No para que solo la leas.

No para que solo sientas.

Sino para que decidas.

Decidas no ser indiferente.

Decidas ayudar, aunque sea un poco.

Decidas ser parte de algo que sí cambia vidas.

Porque a veces, lo que para uno es pequeño…

para alguien más, lo es todo.

Galleta no puede ver.

Pero alguien decidió verla de verdad.

Hoy, hay muchos más esperando ese mismo gesto.

Por favor, únete.

Sé parte del cambio.

Sé parte de este sueño.

Tal vez… todo pueda empezar contigo.


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  • Francisco Obrayams Villalobos Ávila
  • Cuento con una licenciatura en Psicología con enfoque laboral. He dedicado 17 años de servicio a la Secretaría de Educación, donde durante 6 años trabajé en el área de conflictos del personal de apoyo en la Sección 47. Actualmente laboro en Telesecundarias, donde viajamos a distintas comunidades para apoyar en la formación de niñas y niños. Junto a mi familia dirijo el refugio “Buenos Chicos”, con más de 15 años de labor, albergando a cerca de 240 perritos. Hemos logrado dar en adopción a más de 3 mil peludos enfocándonos en rescatar casos de maltrato extremo, rehabilitarlos y brindarles la oportunidad de encontrar una familia que los ame.
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