Jornada de adopción de Refugio Buenos Chicos | Francisco Obrayams
Hay encuentros que parecen coincidencia… pero terminan convirtiéndose en esperanza.
Este fin de semana vivimos algo que, para muchos, podría parecer sencillo: una jornada de adopciones. Pero para nosotros en Refugio Buenos Chicos significó mucho más. Significó ver cómo la empatía, la fe y el amor por los animales pueden unir comunidades enteras.
La parroquia San Juan Crisóstomo abrió sus puertas para recibir a nuestros perritos rescatados, creando un espacio donde las familias no solo convivieron con ellos… también escucharon sus historias, sintieron sus miradas y entendieron que detrás de cada huellita existe una vida esperando una segunda oportunidad.
Y en medio de todo estaba el padre José Dolores, acompañando esta iniciativa con cercanía, humanidad y una enorme muestra de amor. No solo permitió el espacio; caminó junto a nosotros durante cada adopción, cada charla y cada encuentro, demostrando que ayudar también puede ser un acto de fe.
Había algo profundamente conmovedor en el ambiente.
Un perrito descansando tranquilo después de años de abandono.
Una familia abrazando por primera vez a quien podría convertirse en su nuevo compañero de vida.
Personas acercándose solo “a ver” y terminando conmovidas hasta las lágrimas.
Eso fue lo más poderoso de este día: entender que nadie cambia el mundo solo.
Que cuando una parroquia, un refugio y una comunidad trabajan de la mano, suceden cosas extraordinarias.
Refugio Buenos Chicos no llegó únicamente a colocar un módulo de adopción. Llegó a sembrar conciencia, empatía y amor en un espacio donde normalmente no se habla de abandono animal… y aun así, todos entendieron el mensaje sin necesidad de demasiadas palabras.
Porque el amor verdadero siempre encuentra la manera de hacerse presente.
Y esto apenas comienza.
Una vez al mes estaremos en la parroquia San Juan Crisóstomo realizando jornadas de adopción y convivencia, creando juntos un puente entre la fe y las segundas oportunidades para nuestros peluditos rescatados.
Gracias a cada persona que se acercó, abrazó, preguntó, compartió y creyó en esta causa.
Gracias por demostrar que todavía existen corazones dispuestos a cambiar vidas.
Porque a veces los milagros llegan en silencio…
y otras veces llegan moviendo la cola.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de TELEDIARIO; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Francisco Obrayams Villalobos Ávila
Cuento con una licenciatura en Psicología con enfoque laboral. He dedicado 17 años de servicio a la Secretaría de Educación, donde durante 6 años trabajé en el área de conflictos del personal de apoyo en la Sección 47. Actualmente laboro en Telesecundarias, donde viajamos a distintas comunidades para apoyar en la formación de niñas y niños. Junto a mi familia dirijo el refugio “Buenos Chicos”, con más de 15 años de labor, albergando a cerca de 240 perritos. Hemos logrado dar en adopción a más de 3 mil peludos enfocándonos en rescatar casos de maltrato extremo, rehabilitarlos y brindarles la oportunidad de encontrar una familia que los ame.