El Apunte de Arredondo
¿Éxito o espejismo? El dilema de la inversión extranjera en Nuevo León
El más reciente informe mundial sobre inversión de Naciones Unidas nos dejó una buena noticia. México volvió a colocarse dentro del top 10 de los países que más inversión extranjera reciben en el mundo.
Y sí, es una noticia para celebrarse, en especial porque Nuevo León vuelve a ser uno de los grandes imanes de inversión del país.
En 2025, cerca de 1 de cada 10 dólares de inversión extranjera directa que llegaron a México se quedaron en nuestro estado.
Pero cuando uno mira los datos con más detalle, descubre otra historia que también vale la pena discutir con el mismo entusiasmo y profundidad.
Los parques industriales del área metropolitana de Monterrey operan con una ocupación cercana al 95%. Prácticamente no hay dónde poner la siguiente planta.
Para las empresas que hoy deciden invertir aquí, asegurar capacidad y conexión eléctrica puede tomar varios meses, incluso un año. El agua también sigue siendo un factor decisivo para el crecimiento industrial.
Monterrey no ha olvidado la crisis de 2022 y aún tenemos desafíos.
Hay alrededor de 724 mil derechohabientes con capacidad para solicitar un crédito de vivienda frente a un inventario de apenas 23 mil casas disponibles.
Todo esto quizás explica por qué las empresas ya instaladas en Nuevo León siguen invirtiendo.
Las que todavía no llegan aún no se deciden. Y esa diferencia puede decir mucho sobre el futuro de nuestra economía.
Yo llamo a esto la "trampa de la estabilidad".
Somos lo bastante confiables para que el capital que ya está aquí reinvierta y se quede, y lo bastante estrechos para no poder recibir al que todavía falta.
A nivel nacional se ve algo igual. La reinversión rompe récords, mientras los anuncios de nuevas inversiones caen.
Esto se explica porque la inversión ya no llega a un país. Llega a los estados que tienen energía, agua, vivienda y gente preparada.
Por ello, para Nuevo León atraer una planta no debería ser la meta.
La verdadera meta es que alrededor de esa inversión crezcan proveedores, pequeñas y medianas empresas, emprendedores y talento capaz de competir en las cadenas globales de valor.
Porque ahí es donde realmente se construye el desarrollo. Entonces, la conversación ya no es solamente cómo atraer más inversión.
La conversación que tenemos que tener es cómo generar la confianza para que esa siguiente ola de inversión también llegue. Eso implica reglas claras, infraestructura, energía y talento.
Y obviamente, empresas mexicanas capaces de crecer junto con quienes invierten en nuestro país.
Porque el verdadero éxito será convertir cada nueva inversión en más oportunidades para las personas, para las empresas y para el desarrollo sostenible de México.
Horacio Arredondo es Decano de la Escuela de Negocios y EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey. Desde su liderazgo impulsa la transformación de la educación empresarial en América Latina, con una visión centrada en la innovación, el crecimiento sostenible y la formación de líderes conscientes.
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