El Apunte de Arredondo
Prueba PISA en México: no hay sistema sostenible sin talento
En las últimas semanas ha hecho noticia la prueba PISA, la evaluación internacional de la OCDE, que cada cuatro años se aplica a jóvenes de 15 años. No es una prueba de conocimientos y no evalúa si un joven memorizó el programa de estudios.
PISA evalúa si nuestros jóvenes pueden usar lo aprendido, por ejemplo, convertir un precio de dólares a pesos o entender la idea principal de un texto.
PISA no compara modelos educativos, compara si cada país prepara a sus jóvenes para el futuro, con muestras representativas y entre jóvenes de contextos similares.
En México, PISA trajo buenas y malas noticias.
La buena noticia, hay más jóvenes en las escuelas que hace 10 años y eso es muy importante. La mala, la calidad, sigue al debe.
Por ejemplo, de cada 10 alumnos, 7 no alcanza el mínimo en matemáticas.
Estamos donde estábamos en 2003.
¿Por qué hablo de educación en un espacio en el cual generalmente hablo sobre el futuro de los negocios y su impacto en el desarrollo sostenible de México?
Porque no hay futuro sostenible sin talento. Los pueblos de desarrollo y la inteligencia artificial necesitan talento de alto nivel.
Dado los resultados de PISA, hoy en México tenemos unos 8.000 jóvenes de 15 años con ese potencial. Si estuviéramos en el promedio logrado por los países de la OCDE serían 188.000. Y no es falta de ganas. Nuestros jóvenes son más curiosos y esforzados que el promedio de los países de la OCDE.
Pero, tomemos dos estudiantes igual de curiosos, uno mexicano y otro de un país en el promedio de la OCDE. El de allá convierte esa curiosidad en casi el doble de aprendizaje. Las ganas de los jóvenes están, pero lo que falta es que nuestro sistema educativo transforme la curiosidad y el esfuerzo en aprendizaje.
Dada esta realidad, me atrevo a hacer tres llamados. Al gobierno a seguir ampliando la inclusión y apostar por quienes lo hacen posible, los maestros. PISA muestra que en las escuelas donde los docentes se forman juntos, dentro de planteles y con acompañamiento externo, se logran mejoras sustantivas en los procesos de aprendizaje.
A las empresas a apostar por una filantropía que acelera el aprendizaje. La tutoría en grupos pequeños, por ejemplo, ha demostrado ser mucho más efectiva para el aprendizaje que entregar una computadora.
El Tecnológico Monterrey lo hace con su programa Aprendizajes para Todos.
Más programas como este generaría un gran impacto en México. A nosotros, las familias, comer juntos y preguntar qué pasó en la escuela se asocia con casi un año de escolaridad. Los expertos recomiendan celular con reglas e inteligencia artificial con compañía.
Y en el pasado, México decidió que alfabetizar era un proyecto de todos. Hoy nos toca como sociedad poner de nuestra parte y cerrar la brecha de aprendizaje para tener el futuro que todos y todas nos merecemos.
Horacio Arredondo es Decano de la Escuela de Negocios y EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey. Desde su liderazgo impulsa la transformación de la educación empresarial en América L...
Horacio Arredondo es Decano de la Escuela de Negocios y EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey. Desde su liderazgo impulsa la transformación de la educación empresarial en América Latina, con una visión centrada en la innovación, el crecimiento sostenible y la formación de líderes conscientes.
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