¡Ahí les voy!
Dinosaurio blanco
El Zapotillo: una presa que no alcanza.
Hay obras que se construyen con concreto y otras con promesas. El Zapotillo tiene de las dos. Durante años fue una amenaza para pueblos de Cañadas de Obregón.
Temacapulín, Acasico y Palmarejo estuvieron en el centro de una batalla interminable. El proyecto original contemplaba una cortina de 105 metros y la inundación de esas comunidades. Familias vendieron sus propiedades ante la certeza de que sus pueblos desaparecerían bajo el agua.
Yo estuve ahí. Puedo decirlo con claridad: fui el primero en llegar para reportarlo en televisión. Ahí estaba la cámara, frente a los pueblos, escuchando a la gente que defendía su historia, sus casas y sus muertos.
Después vinieron los años. La presa comenzó a construirse en 2011 y el proyecto se quedó atorado entre decisiones políticas, pleitos legales y cambios de gobierno.
Y mientras tanto, el dinero se fue por millones. El costo total del sistema, presa, acueductos y planta de bombeo, llegó supuestamente a 17 mil 248 millones de pesos. En 2024 se habló de la conclusión del sistema hidráulico y de una inversión de 8 mil 693 millones de pesos en la administración federal.
¿Y qué tenemos hoy? Una obra que poco funciona, que aporta agua mínima a Guadalajara y logró evitar la inundación de los tres pueblos convertidos en fantasmas.
Porque El Zapotillo no puede ser una cortina para tapar el problema de fondo. Guadalajara sigue dependiendo de decisiones tardías, lluvias caprichosas, presas que necesitan mantenimiento y proyectos que llegan cuando la crisis ya está encima.
La lección es brutal: no podemos esperar otra década para resolver el agua.
El Zapotillo puede aportar, pero no es la solución mágica. Guadalajara crece, demanda más agua y enfrenta sequías, fugas e infraestructura envejecida.
Yo fui a El Zapotillo para contar una historia cuando era una amenaza para tres pueblos. Hoy toca contar la otra parte: una ciudad que necesita agua y un gobierno que debe anticiparse y prevenirla.
Porque si una presa tardó años en construirse y costó miles de millones, lo mínimo que podemos exigir es que sirva para garantizar agua para Guadalajara.
La crisis del agua no terminó con El Zapotillo. Apenas nos recuerda que sigue ahí. Y eso ya no admite más discursos oficiales.
Periodista desde 1978, actualmente conductor de Telediario Guadalajara
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de TELEDIARIO; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.