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Majo Flores Serrano


Hermanas de Sangre: La historia humana detrás de la 'L' en el acrónimo LGBT

Durante la crisis del VIH/sida en la década de 1980, la comunidad lésbica asumió el cuidado de pacientes gais | Ilustración generada con IA | Gemini
Majo Flores Serrano
Ciudad de México

La colocación de la letra «L» al inicio del acrónimo LGBT no responde a una mera coincidencia alfabética, sino a una profunda historia de solidaridad, apoyo y hermandad entre la comunidad lésbica y la gay. Para entender el peso simbólico de este ordenamiento, es necesario trasladarse a la década de 1980, durante el punto más álgido de la crisis del VIH/sida.

En aquellos años, la población de hombres gais sufrió un impacto devastador. El sufrimiento no provino únicamente del avance del virus, sino de un marcado abandono familiar e institucional; incluso integrantes del cuerpo médico y de enfermería se resistían a atender a los enfermos. Ante la falta de asistencia y el temor generalizado, las lesbianas asumieron un rol primordial de acompañamiento y cuidado directo.

Este acto de empatía cobró un valor aún mayor al considerar las diferencias previas entre ambos colectivos. Históricamente, las lesbianas habían impulsado sus propias luchas de manera separatista, al percibir que las movilizaciones previas se centraban mayoritariamente en los intereses de los varones gais. Sin embargo, ante la emergencia sanitaria, antepusieron la humanidad a las discrepancias y se convirtieron en las principales cuidadoras de sus compañeros convalecientes.

El compromiso se consolidó organizativamente con la formación del grupo Blood Sisters (Hermanas de Sangre). El 16 de julio de 1983, esta organización convocó a una jornada masiva en la que más de 200 lesbianas acudieron a donar sangre. La iniciativa respondió a una necesidad crítica: los pacientes con VIH requerían transfusiones frecuentes, pero los hombres gais no podían donar sangre en esa época.

Por esta razón, recordar el origen de la «L» al frente del acrónimo implica reconocer una de las muestras de compañerismo más significativas dentro de la diversidad. La historia de la comunidad LGBT no solo se gestó en las marchas de las calles, sino también en el refugio de los hogares y en las salas de hospital donde se brindó amparo a quienes más lo necesitaban.

noticia escrita por
Majo Flores Serrano

Soy activista lesbofeminista y defensora de los derechos humanos desde hace 14 años. Desde hace una década coordino la Marcha del Orgullo LGBT+ del Estado de Puebla y soy fundadora de la Alianz...

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