El Secretario General de Gobierno (SGG) del municipio de Puebla, Franco Rodríguez Álvarez, alertó sobre un cambio en el modus operandi del mercado ilícito de autopartes en la capital.
Según el funcionario, las piezas sustraídas de vehículos ahora se ofertan predominantemente a través de redes sociales y plataformas digitales, utilizando la calle 46 Poniente exclusivamente como punto de entrega física de la mercancía robada.
Esta revelación pone en evidencia la adaptación de las redes delictivas a las nuevas tecnologías, evadiendo los controles físicos tradicionales y dificultando su rastreo. "El modo de operar ya cambió; por ello, hemos detectado que ahora esta venta ilegal se hace a través de redes sociales y que solo utilizan la calle 46 Poniente para hacer la entrega", aseveró Rodríguez Álvarez.
Así buscan regularizar la venta de autopartes robadas
Frente a esta problemática, la autoridad municipal ha emprendido una estrategia dual. Por un lado, se mantiene un acercamiento y diálogo constante con los comerciantes establecidos en el polígono de la 46 Poniente y con la organización que los agrupa.
El objetivo principal es lograr la regularización integral de los locatarios, asegurando que cuenten con toda la documentación necesaria que acredite la licitud de sus actividades.
"Hay comerciantes que ya llevan mucho tiempo haciendo su venta de manera lícita, que comercializan piezas totalmente con su documentación; creo que la mayoría está en ese supuesto y estarán colaborando con nosotros en este sentido", comentó el Secretario.
El trabajo se centra en que los negocios regularicen su licencia de funcionamiento y cumplan con todas las medidas de Protección Civil y Gestión de Riesgos, transformando la percepción y realidad de la zona.
Ahora buscan transformar la 46 en un espacio más seguro
Rodríguez Álvarez reconoció que los comerciantes legítimos de la zona cargan con un estigma histórico, siendo asociados automáticamente con la comercialización de piezas robadas.
"Creo que la mayoría de los locales y, puedo decir, empresarios no están involucrados en esta actividad ilícita", afirmó, subrayando la necesidad de diferenciar entre el comercio formal y la delincuencia.
El funcionario recordó que, durante la administración del gobernador Miguel Barbosa Huerta, todos los locales de la zona fueron clausurados con el anuncio de que el espacio se convertiría en un área de recreación para los ciudadanos, dado su uso previo para actividades delictivas. Sin embargo, la realidad actual muestra una transición incompleta.
Enfatizó que, como parte de la nueva estrategia, ya no existen bodegas en ese cuadrante donde antes se almacenaban las piezas robadas, sustraídas de vehículos estacionados en calles aledañas.
La visión a futuro, según Rodríguez Álvarez, es que mediante el trabajo coordinado entre autoridades y comerciantes, la 46 Poniente se convierta en los próximos años en un corredor reconocido y confiable para la comercialización legal de autopartes, erradicando de raíz las prácticas ilegales que ahora operan desde la clandestinidad digital.
ERV