La propietaria de un establecimiento de comida en el municipio de Juanacatlán , Jalisco, denunció públicamente un presunto caso de abuso de autoridad. Según el testimonio, al menos nueve elementos policiales armados ingresaron de forma arbitraria a su negocio privado.
Los uniformados intentaron detener a un hombre que se encontraba dentro del local comercial sin presentar una orden de aprehensión oficial. La situación escaló rápidamente debido a la postura hostil de los agentes, quienes ignoraron las peticiones de los civiles presentes.
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¿Quiénes encabezaron el operativo y cómo agredieron a las mujeres?
Entre los elementos señalados por la víctima se encuentran el teniente de vialidad Leroy Silva y el comisario municipal Juan Alberto Vaca. Ambos mandos lideraron el ingreso abrupto al inmueble con el objetivo de sustraer al amigo de la comerciante.
La dueña del local y una trabajadora acusaron haber recibido agresiones físicas por parte de los oficiales durante el incidente. El conflicto inició cuando las mujeres comenzaron a documentar con sus teléfonos celulares el comportamiento irregular de los servidores públicos estatales.
En el material audiovisual se escucha a un agente exigir reiteradamente que le entreguen el dispositivo móvil para detener la grabación. Al final de la evidencia, se observa un forcejeo donde el uniformado jalonea violentamente a la mujer que grababa los hechos.
La empresaria exigió en todo momento que los oficiales abandonaran su propiedad privada al no contar con facultades legales para el ingreso. Sin embargo, los policías mantuvieron su actitud agresiva y centraron sus esfuerzos en intentar arrebatar las evidencias del video.
¿Qué explicación ofreció el ayuntamiento y por qué fue desmentida?
El Ayuntamiento de Juanacatlán emitió una respuesta oficial asegurando que el operativo respondía a supuestas amenazas contra tres mujeres policías viales. No obstante, las presuntas víctimas pertenecientes a la corporación negaron haber recibido algún tipo de intimidación previa.
Por su parte, el hombre que intentaban detener atribuyó el acoso policial a una denuncia ciudadana realizada el día anterior. El afectado había reportado a elementos de la policía vial por incumplir con sus funciones básicas de vigilancia en el municipio jalisciense.
La propietaria de la pizzería instó a las autoridades locales a presentar pruebas reales sobre las supuestas amenazas que motivaron la irrupción armada. Hasta el momento, el gobierno municipal no ha proporcionado documentos o testimonios que sustenten la legalidad del procedimiento.
Por el momento ya no se han pronunciado al respecto las autoridades correspondientes en Juanacatlán.
MQ