La violencia en Oaxaca escaló un peldañomás esta mañana con el asesinato del periodista Alejandro Leyva Aguilar, cuya voz transitó en los últimos meses por los tribunales y las páginas de opinión antes de ser silenciada definitivamente por las balas.
El columnista, quien enfrentaba un reciente agresión administrativa por parte de las autoridades estatales, fue blanco de un ataque directo que confirma el entorno de alta vulnerabilidad para el ejercicio periodístico en la entidad.
De la crítica política a la persecución legal
La trayectoria pública de Leyva Aguilar cobró relevancia durante el sexenio de Alejandro Murat Hinojosa, periodo en el que se desempeñó como director general de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV).
Tras su salida del servicio público, se mantuvo activo en el debate estatal a través de su columna “El Zumbido del Moscardón”, espacio que se transformó en uno de los flancos más críticos hacia la actual gestión de Salomón Jara.
En noviembre de 2025, la organización ARTICLE 19 documentó formalmente un proceso de acoso judicial en contra del periodista.
Leyva Aguilar fue notificado de un Procedimiento de Responsabilidad Administrativa (PRA) ante la Auditoría Superior de Fiscalización del Estado de Oaxaca por presuntas faltas graves que se remontan al año 2019.
De acuerdo con la organización defensora de la libertad de expresión, este procedimiento legal representaba un esfuerzo tardío por parte de las autoridades para censurar su labor informativa.
- Policía
Ejecución directa en los Valles Centrales
A pesar de la presión institucional, el comunicador continuó ejerciendo su pluma hasta la mañana de este miércoles, cuando fue interceptado en el fraccionamiento Esmeralda, en el distrito de Etla.
De acuerdo con versiones preliminares proporcionadas por las autoridades de seguridad, el ataque armado ocurrió mientras el periodista se encontraba en un puesto de comida ubicado al poniente de la capital oaxaqueña.
Agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) confirmaron que Leyva Aguilar perdió la vida en el lugar de los hechos debido a la gravedad de las heridas.
Tras el reporte de las detonaciones, elementos policiacos acordonaron el área para permitir que los peritos realicen las primeras indagatorias.
El despliegue operativo en la zona se mantiene activo mientras se busca esclarecer un crimen que ocurre bajo un precedente de hostigamiento documentado contra la víctima.
ERV