Un fatídico accidente vial tiñó de luto el fin de semana en las carreteras del estado de Durango.
Una aparatosa volcadura ocurrida a la altura del kilómetro 177 de la autopista Durango-Gómez Palacio cobró la vida de dos personas y dejó a otras nueve heridas, entre las cuales se encuentran cinco menores de edad.
El incidente movilizó de inmediato a múltiples corporaciones de rescate y seguridad de la región de la Laguna, luego de que llamadas al sistema de emergencias 911 alertaran sobre una camioneta que había perdido el control y dado varias vueltas fuera de la cinta asfáltica.
Paramédicos confirmaron dos personas fallecidas
Al arribar al sitio, los paramédicos confirmaron el fallecimiento de dos personas debido al impacto masivo del vehículo.
De igual manera, brindaron los primeros auxilios a un nutrido grupo de sobrevivientes que requirieron traslado urgente a distintas instituciones médicas de la zona:
• Ingresados a la Clínica No. 46 del IMSS: Se trasladó a Leticia Balderas Vázquez (52 años), Salvador Fuentes Medina (56 años), así como a dos menores de edad: una adolescente de 12 años y una pequeña de apenas un año y tres meses.
• Ingresadas al Hospital General de Lerdo: Una menor de 6 años y la joven Yoselin Estrella Saucedo (25 años), cuyo estado de salud es delicado tras ser diagnosticada con traumatismo craneoencefálico severo.
• Hospital General de Gómez Palacio: Tres personas más fueron canalizadas a esta unidad para evaluar sus lesiones policontundidas.
Reporte de los menores: Médicos del sector salud informaron que, del total de los cinco infantes heridos, tres presentan cuadros de traumatismo craneoencefálico, mientras que los otros dos se reportan estables bajo observación por golpes múltiples.
Personal de la Vicefiscalía General del Estado de Durango, Región Laguna, acudió al tramo carretero para coordinar el levantamiento de los cuerpos y ordenar su traslado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley.
Elementos de la Guardia Nacional División Caminos quedaron a cargo del resguardo de la zona y de realizar los peritajes mecánicos correspondientes con el fin de determinar las causas exactas que originaron que el conductor perdiera el control de la unidad.
Índice de accidentes de carretera en Durango durante el último año
El índice de siniestralidad vial en las carreteras de Durango muestra un panorama donde, si bien las calles de las ciudades concentran el mayor número de percances, los accidentes en tramos federales y autopistas son considerablemente más letales.
Los datos consolidados por instituciones como el INEGI y los reportes de la Guardia Nacional revelan que en el estado se registran en promedio entre cuatro mil y cuatro mil quinientos accidentes de tránsito al año.
De esta cifra, las zonas urbanas concentran cerca del setenta y cinco por ciento de los percances totales, aunque la gran mayoría se queda en daños materiales o lesiones leves gracias a las bajas velocidades de la ciudad.
En contraste, las carreteras federales y autopistas, a pesar de representar solo el veinticinco por ciento de los reportes, concentran casi el cuarenta por ciento de las muertes viales en la entidad, lo que significa que un accidente en carretera en Durango tiene cuatro veces más probabilidades de ser mortal.
La geografía del estado y el tipo de infraestructura dividen la problemática en tres rutas principales.
En primer lugar, la autopista Durango-Mazatlán destaca por el exceso de velocidad en la zona de túneles y puentes, sumado a factores climáticos severos como la neblina densa y las lluvias, lo que suele provocar choques por alcance y contra los muros de contención.
En segundo lugar, la carretera federal cuarenta y cinco, en su tramo Durango-Parral, presenta un alto riesgo debido a que cuenta con carriles únicos por sentido y vados pronunciados, lo que deriva constantemente en choques frontales al intentar rebasar de forma imprudente.
Finalmente, la autopista Durango-Gómez Palacio registra un alto índice de volcaduras y salidas de camino causadas por el cansancio de los conductores ante las rectas prolongadas, así como por ponchaduras de llantas debido al calor sobre el pavimento.