Uriel, joven acusado por la muerte de su abuela y su tío abuelo en Azcapotzalco, se encuentra bajo custodia por autoridades de la Ciudad de México.
De acuerdo con el periodista Carlos C4 Jiménez, el incidente ocurrió tras una serie de complicaciones relacionadas con el estado de salud mental del joven, quien estaba a punto de ser internado en una clínica especializada para su tratamiento.
Los reportes oficiales indican que el sujeto enfrentaba un cuadro de crisis al momento de los hechos. La situación escaló cuando se encontraba en su domicilio, luego de haber evadido un ingreso hospitalario programado para el tratamiento de sus padecimientos psiquiátricos.
Uriel escapó para evitar internamiento en hospital Fray Bernardino
Uriel debía permanecer internado en el hospital Fray Bernardino desde días antes del suceso. Sin embargo, el joven escapó de las instalaciones médicas antes de que se completara el procedimiento de ingreso. Tras su huida, regresó a la casa familiar donde se encontraba su madre y sus parientes de la tercera edad.
De acuerdo con los testimonios recabados, la madre del joven le solicitó que tomara un baño para retomar el traslado hacia el hospital. En ese momento, la conducta del joven cambió de forma repentina y comenzó a agredir físicamente a los presentes.
Uriel agredió a su mamá, abuela y a su tío abuelo
Durante el episodio de violencia, el detenido arremetió contra su madre, su abuela y su tío abuelo. Como consecuencia de las lesiones, la abuela y el tío abuelo perdieron la vida en el lugar.
Al ser trasladado ante el Ministerio Público, los agentes encargados de su custodia registraron las declaraciones del joven sobre los motivos del ataque.
Uriel afirmó que sus familiares representaban "demonios". Según sus propias palabras, estos entes lo habían golpeado durante su infancia, por lo que decidió actuar en su contra.
Uriel cuenta con esquizofrenia
La información médica disponible revela que Uriel cuenta con un diagnóstico de esquizofrenia desde hace cinco años. Además de este trastorno, se tiene registro de otros padecimientos mentales que requerían vigilancia especializada constante.
Este diagnóstico previo fue la razón por la cual su familia intentaba ingresarlo nuevamente al hospital Fray Bernardino. La falta de internamiento oportuno culminó en el desenlace ocurrido en el domicilio familiar.
Actualmente, el implicado se encuentra a disposición de la Fiscalía General de Justicia. Las autoridades correspondientes evalúan las pruebas y los peritajes psicológicos para determinar el curso del proceso legal.
En las próximas horas se definirá si Uriel será trasladado a un centro penitenciario ordinario o si su destino será el Centro de Readaptación Psicosocial.
Esta última institución está diseñada para personas con trastornos mentales que han cometido conductas tipificadas como delitos, buscando que cumplan con su responsabilidad legal bajo un esquema de atención médica
ZNR