El Ejército Mexicano logró la liberación de cuatro personas —dos adultos y dos menores de edad— que permanecían privadas de su libertad en condiciones alarmantes en un presunto "call canter" ubicado en Zapopan.
Tras el rescate, la Fiscalía del Estado de Jalisco confirmó de manera contundente que el inmueble intervenido funcionaba como una casa de seguridad perfectamente acondicionada por la delincuencia organizada para el cautiverio y la tortura física de las víctimas.
¿Qué había dentro del call center donde se rescató a las personas?
El hallazgo de la finca reveló un escenario de horror: dos de las habitaciones habían sido modificadas para operar como celdas de aislamiento, equipadas con grilletes anclados a la estructura para inmovilizar a los cautivos.
Además, los agentes aseguraron diversos artefactos utilizados para flagelar a las personas retenidas, entre ellos tablas de madera y machetes. Pese al despliegue militar en la zona, no se registraron detenciones durante el operativo de rescate.
Al respecto, el Fiscal del Estado de Jalisco, Salvador González de los Santos, detalló las características del lugar que confirman la operación delictiva:
"Desde luego, consideramos que es una casa de seguridad, dadas las condiciones en que se encontraba y los objetos que en su momento se llegaron a encontrar en el lugar, eran dos cuartos con este tipo de celdas, había grilletes, se encontraron diversas objetos relacionados con torturas, tablas de machetes y cosas de esas".
¿Había reportes de desaparición de las personas rescatadas?
La investigación ministerial arrojó que únicamente los dos adultos contaban con denuncias formales por desaparición, tras haber sido privados de la libertad mientras realizaban trabajos de reparación mecánica a un vehículo.
En contraste, los dos menores rescatados, quienes son hermanos, no tenían ficha de búsqueda activa debido a que acababan de ser raptados, según explicó el propio fiscal:
"Lo que les puedo mencionar es de que había nada más dos denuncias de desaparecidos, que son de los dos mayores, que fueron privados de su libertad, precisamente, cuando se encontraban haciendo trabajos de reparación de un vehículo. De los dos menores no existía denuncia, y en virtud de que todavía la mamá de ellas apenas iba a levantar la denuncia ,cuando fueron informados por parte del ejército de que ya los habían localizado", agregó el fiscal de Jalisco.
Las indagatorias se extendieron a una propiedad aledaña, donde se aseguró otra finca con más de cien computadoras interconectadas mediante cableado industrial, caso que fue atraído por la FEMDO (Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada) bajo la sospecha de lavado de dinero.
Asimismo, en la localidad de Santa Lucía se localizó un tercer predio que albergaba animales de granja y especies exóticas, ampliando el espectro de la investigación federal.
LG