Un taxista fue víctima de un violento asalto en el municipio de Calpulalpan, Tlaxcala.
Dos individuos, un hombre y una mujer, amagaron al conductor con un arma punzocortante para despojarlo no solo de su vehículo, sino también de su dinero en efectivo y pertenencias personales, abandonándolo posteriormente en un paraje solitario.
¿Cómo fue el asalto a taxista de Calpulalpan?
De acuerdo con los reportes iniciales de las autoridades, los sucesos comenzaron cuando los dos sujetos abordaron el taxi en la base ubicada en el Mercado Municipal.
Una vez iniciado el trayecto, y aprovechando la vulnerabilidad del conductor, los pasajeros desenfundaron un cuchillo con el que amenazaron al chófer, identificado como Marco Antonio N., de 43 años de edad.
Bajo la coerción de la violencia, el taxista fue obligado a dirigirse hacia la zona de la Hacienda San Bartolmémé del Monte, un área menos transitada que facilitó el crimen.
En ese lugar apartado, los asaltantes consumaron su objetivo. Despojaron a Marco Antonio de su teléfono celular, su cartera y aproximadamente 2 mil 500 pesos en efectivo, dinero correspondiente a su jornada laboral.
Con el conductor indefenso, los delincuentes lo abandonaron en el sitio y huyeron a bordo del vehículo, dejándolo a su suerte. Este modus operandi refleja una planeación fría que busca minimizar el riesgo de ser capturados durante la comisión del delito.
Taxistas implementan búsqueda
Tras el abandono, el taxista logró pedir auxilio, contactando a su grupo de compañeros. La solidaridad entre los choferes fue inmediata y crucial.
Sus colegas activaron un protocolo de búsqueda ciudadana, difundiendo las características del automóvil robado a través de sus redes de comunicación.
Esta rápida movilización permitió que, en cuestión de horas, otros taxistas localizaran la unidad abandonada en la calle Amantla, de la colonia Espejel, dentro del mismo municipio de Calpulalpan.
Al confirmarse el hallazgo, se dio aviso a las autoridades. Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal, agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) e, inusualmente, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), quienes implementaron un operativo coordinado de búsqueda de los responsables.
Las fuerzas de seguridad confirmaron que el vehículo recuperado era un Nissan Tsuru modelo 2016, de color blanco y con distintivos del servicio público local.
Pese al amplio despliegue policial y militar en la zona, la búsqueda no tuvo el resultado esperado: los presuntos responsables del violento asalto no fueron localizados ni detenidos.
La investigación quedó en manos de la autoridad correspondiente, mientras la Policía Municipal, en su calidad de primer respondiente, realizó los trámites administrativos y legales necesarios para la entrega formal de la unidad a su propietario, quien, pese a la recuperación de su herramienta de trabajo, queda marcado por la experiencia del trauma y la pérdida económica.
ERV