La Fiscalía General del Estado de Coahuila realizó un cateo en una vivienda del fraccionamiento Agua Azul, en Saltillo, luego de que se difundieran en redes sociales videos donde varias personas increpaban a un hombre señalado de presuntamente maltratar a un perro al interior de su domicilio, ubicado sobre la calle Francisco de Elizondo.
Durante el operativo, en el que fue necesario utilizar la fuerza pública al no encontrarse nadie en el inmueble, participaron elementos de seguridad de los tres órdenes de gobierno.
Horas antes, personas que reprobaron los presuntos actos de maltrato animal grafitearon e incendiaron la fachada de la vivienda del presunto agresor, identificado como León “N”.
Como resultado del cateo, las autoridades aseguraron una identificación del individuo, una hoja con la leyenda: “Los perros son repugnantes, nunca me van a encontrar”, así como una cadena metálica. Además, mediante la aplicación de luminol se detectaron rastros de sangre que previamente habían sido limpiados en el interior del domicilio.
“Estamos realizando un cateo derivado de la denuncia ante la FGE, iniciamos la carpeta de investigación, tenemos muy buena comunicación con asociaciones protectoras que nos ayudan con el tema de denuncia y aportar las pruebas necesarias para venir al cateo, hasta ahorita tenemos una persona señalada, estamos en el proceso de búsqueda y localización, no se encontraba en el domicilio”, comentó Julio César Loera, delegado de la FGE en la región sureste de Coahuila.
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que el sujeto realizó al menos la adopción de 10 perros para posteriormente maltratarlos.
Vecinos también declararon que con frecuencia escuchaban llantos de mascotas acompañados por sonidos de golpes provenientes de la vivienda.
La Fiscalía integra una carpeta de investigación por los delitos de crueldad animal y violencia contra los seres sintientes en su modalidad de lesiones con fines perversos.
De acuerdo con el Código Penal vigente en Coahuila, en caso de ser encontrado culpable, León “N” podría enfrentar una pena de tres a seis años de prisión.
JVS