El Fiscal General del Estado de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, presentó su renuncia irrevocable tras confirmarse el fallecimiento de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos.
El deceso de los oficiales ocurrió en el marco de un operativo para desmantelar un laboratorio clandestino de drogas sintéticas, evento que ha destapado una serie de irregularidades y falta de coordinación institucional.
Jáuregui Moreno anunció su decisión en una rueda de prensa, informando que la renuncia fue entregada a la gobernadora María Eugenia Campos Galván. El objetivo de separarse del cargo es garantizar que las investigaciones sobre la muerte de los oficiales John Dudley Black, de 46 años, y Richard Leiter Johnston, de 36 años, se realicen con total transparencia y sin interferencias.
Responsabilidad política y omisiones institucionales
Durante su intervención, el ahora ex fiscal admitió abiertamente que existieron fallas críticas en la cadena de mando y en el flujo de información sobre la operación. Jáuregui reconoció que la presencia de los agentes estadounidenses en territorio chihuahuense no fue gestionada bajo los protocolos debidos. Al respecto, el ex funcionario declaró:
“Resulta procedente señalar que hubo omisiones tanto en la información como en la gestión institucional respecto de los puntos de contacto con dichas personas”.
Añadió que estas deficiencias vulneraron directamente los mecanismos de control que él, como titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), tenía la obligación de asegurar para un funcionamiento eficaz.
"Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito de liderazgo institucional y la necesidad de corregirla".
Enfatizó ante los medios antes de retirarse sin aceptar preguntas.
Colaboración extraoficial bajo la lupa
La situación se tornó más compleja tras las declaraciones de Wendy Chávez Villanueva, titular de la Unidad Especializada encargada de investigar los hechos en la región de “El Pinal”, municipio de Morelos. Según las indagatorias preliminares, la participación de los agentes de la CIA no contaba con el aval formal de la cúpula de la Fiscalía.
Chávez Villanueva señaló que los agentes extranjeros presuntamente realizaban una “colaboración extraoficial” con elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI). Esta cooperación se habría dado de espaldas a los mandos superiores de la FGE, lo que plantea serios cuestionamientos sobre la autonomía con la que operan ciertas unidades de inteligencia en el estado.
Futuro de la investigación
La fiscal de la Unidad Especializada también identificó al primer comandante de la AEI, Pedro Oseguera Cervantes, como el enlace directo que se habría coordinado con los agentes de la CIA sin notificar a sus superiores. Esta fractura en la comunicación jerárquica es el punto central de la crisis política que hoy enfrenta el gobierno estatal.
Jáuregui Moreno lamentó que el éxito del desmantelamiento de los laboratorios de droga sintética haya quedado “eclipsado” por la tragedia de los oficiales estadounidenses.
No obstante, sostuvo que su salida es la medida más adecuada para que las indagatorias en torno al operativo y al posterior accidente se desarrollen con “autonomía, prontitud y exhaustividad”, con el fin último de restablecer la confianza ciudadana en las instituciones de procuración de justicia.
DF