Cuando se piensa en sicarios o extorsionadores, la imagen mental suele ser la de un adulto con amplio historial delictivo. Sin embargo, en Puebla, la realidad es más cruda: grupos criminales como el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Familia Michoacana han encontrado en niños y adolescentes la mano de obra perfecta para sus operaciones.
Lejos de ser ajenos a la violencia, menores de edad han sido detenidos en múltiples operativos por su participación en delitos de alto impacto, desde secuestros hasta cobro de piso,
Operativos y capturas: El historial delictivo juvenil
El fenómeno no es aislado y tiene fechas concretas. Uno de los casos más sonados ocurrió el 17 de diciembre de 2023 en el municipio de Cuautlancingo.
Durante un operativo, fuerzas estatales detuvieron a nueve integrantes de "La Barredora", una célula del CJNG. Lo que llamó la atención de las autoridades fue que, entre los sicarios, se encontraban dos menores de edad.
Según el reporte de la Fiscalía General del Estado (FGE), estos adolescentes participaron directamente en la privación ilegal de la libertad de "El Nacato", un presunto líder delincuencial rival que permanece desaparecido.
La presencia de adolescentes en las filas de "La Barredora" se repitió en mayo de 2024. En esa ocasión, la Fiscalía de Secuestro y Extorsión cateó un domicilio en la colonia Tres Cruces.
El resultado fue la detención de Tania N., ex candidata suplente del PRI, junto a seis hombres. Entre los capturados destacaba un joven de 15 años, señalado como miembro activo de la célula comandada por Juan N., alias "El Apa".
Y en el caso más reciente, por la ejecución de tres jóvenes frente al bar La Sala de Despecho, nuevamente un menor fue detenido, consolidando el patrón de participación juvenil en crímenes de sangre.
Del robo a la extorsión: El modus operandi infantil
El uso de menores no se limita a células del CJNG. En diciembre pasado, un operativo en el mercado Morelos de Puebla capital resultó en la detención de un adulto y una adolescente apodada "La Pulga".
Ambos fueron acusados de cobrar extorsiones para La Familia Michoacana, utilizando la alta afluencia del lugar para sembrar el terror entre comerciantes.
Finalmente, en agosto pasado, elementos de la Policía Estatal implementaron un operativo en la colonia Juan Uvera del municipio de Atlixco.
Ahí detuvieron a cinco adultos y a un menor de apenas 14 años, todos vinculados al robo de transporte de carga, uno de los delitos de mayor incidencia en la entidad.
Con este historial, Puebla enfrenta una pregunta incómoda: ¿cuántos de estos niños son víctimas y cuántos, a su corta edad, ya son considerados por la ley como delincuentes de alto impacto?
ERV