Un hombre de 88 años falleció tras sufrir una grave lesión en el cráneo al perder el equilibrio y caer al suelo, presuntamente mientras se encontraba bajo el influjo de bebidas embriagantes. El deceso ocurrió 30 horas después del accidente.
Personal de la Vicefiscalía de la Región Laguna dio a conocer que el incidente se registró el pasado jueves, a las 09:00 horas, en un domicilio ubicado en la localidad de Velardeña, perteneciente al municipio de Cuencamé, Durango.
De acuerdo con el reporte, los familiares se percataron de que el adulto mayor había caído al intentar levantarse de la cama. Al encontrarlo inconsciente, solicitaron el apoyo de paramédicos de la Cruz Roja, quienes le brindaron los primeros auxilios y lo trasladaron a la Clínica 51 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la ciudad de Gómez Palacio, Durango.
El hoy occiso, identificado como Francisco Nery Lozano, ingresó al nosocomio con un diagnóstico de traumatismo craneoencefálico severo. Pese a los esfuerzos médicos, falleció la tarde del viernes. Del hecho tomó conocimiento el Agente del Ministerio Público y peritos del departamento de Medicina Forense, quienes trasladaron el cuerpo al anfiteatro para la necropsia de ley.
¿Por qué puedes perder la vida si te das un golpe en la cabeza?
Un golpe en la cabeza, por más leve que parezca, puede ser letal debido a la naturaleza misma del cráneo y el cerebro. A diferencia de otras partes del cuerpo que pueden inflamarse sin mayores complicaciones, el cerebro está encerrado en una estructura ósea rígida que no permite la expansión.
La principal causa de muerte tras untraumatismo craneoencefálico es el aumento de la presión intracraneal. Cuando el cerebro recibe un impacto, los vasos sanguíneos pueden romperse, provocando una hemorragia interna (hematoma).
Como la sangre no tiene hacia dónde escapar, comienza a comprimir el tejido cerebral contra las paredes del cráneo, lo que interrumpe el flujo de oxígeno y causa la muerte de las neuronas en cuestión de minutos.
Otro peligro silencioso es el edema cerebral o inflamación. El tejido dañado se hincha y, al no haber espacio, el cerebro puede verse forzado hacia abajo, comprimiendo el tallo cerebral. Esta es la zona que controla funciones vitales como la respiración y el ritmo cardíaco; si se presiona lo suficiente, el cuerpo simplemente deja de funcionar.
Finalmente, existe el fenómeno de los "intervalos lúcidos", donde la persona se siente bien inmediatamente después del golpe (como en el caso de caídas accidentales), pero fallece horas más tarde porque la acumulación de sangre fue lenta pero constante. Por ello, cualquier golpe que cause pérdida de conciencia, confusión o vómitos requiere atención médica inmediata: lo que parece un simple chichón podría ser una emergencia interna mortal.
GB