El hallazgo de Edith Guadalupe Valdés Saldívar ha conmocionado a la capital, no solo por la brutalidad del crimen, sino por la serie de irregularidades que rodean su búsqueda.
Tras días de angustia, peritos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX) localizaron el cuerpo de la joven de 21 años en el estacionamiento subterráneo de un edificio ubicado en Avenida Revolución.
- Policía
Cuerpo de Edith Guadalupe presenta lesiones por golpes
Reportes preliminares indican que los restos, encontrados al interior de bolsas plásticas, presentan lesiones visibles y huellas de violencia física consistentes con agresiones directas, lo que obligó a activar de inmediato el protocolo de feminicidio.
El operativo en el inmueble inició luego de que la familia ejerciera una fuerte presión mediática y realizara bloqueos viales, tras obtener por su cuenta videos de cámaras particulares y del C5.
Durante las diligencias en el sótano, los expertos forenses aplicaron pruebas de luminol en la zona de contenedores de basura, obteniendo resultados positivos ante la presencia de rastros hemáticos.
Cerca de los depósitos de desechos también se recuperaron pertenencias personales de la víctima, lo que sugiere un intento por deshacerse de la evidencia aprovechando la recolección de residuos de la alcaldía Benito Juárez.
Familiares exigen justicia por el caso de Edith Guadalupe
La indignación de los deudos es absoluta, pues aseguran que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ignoró las pruebas que ellos mismos recolectaron desde el primer día.
Además, mencionaron que el personal ministerial presuntamente solicitó dinero para "acelerar" el proceso de localización.
Los familiares denunciaron que las autoridades se negaron a entrar al edificio inicialmente, argumentando que debían esperar 72 horas, a pesar de que los videos confirmaban que Edith entró al lugar el pasado 15 de abril para una supuesta entrevista de trabajo y nunca salió.
En respuesta a estas acusaciones de negligencia y corrupción, la Fiscalía ha procedido a separar de sus cargos a los servidores públicos involucrados en la atención inicial del caso mientras se realizan las indagatorias correspondientes.
Paralelamente, surge una línea de investigación sobre una posible red de captación de mujeres mediante ofertas laborales engañosas en redes sociales.
Tras conocerse el testimonio de otra joven que fue citada en el mismo edificio bajo condiciones similares y a quien se le pidió asistir sin identificaciones.
El caso de Edith Guadalupe se convierte así en un doloroso recordatorio de las fallas en la procuración de justicia que los colectivos y familiares siguen denunciando en la Ciudad de México.
SORG