El ciclo escolar en la escuela primaria Juana Belén Gutiérrez de Durango se vio interrumpido este jueves por una protesta de padres de familia y tutores, quienes tomaron las instalaciones y cerraron el acceso principal.
La medida de presión surge ante la denuncia de presuntas agresiones sexuales cometidas por un estudiante de tercer grado en contra de, al menos, cuatro alumnos de menor edad.
Padres exigen reubicación de alumno denunciado por agresión sexual
La exigencia de la comunidad escolar es clara: la reubicación inmediata del menor señalado para garantizar la integridad física y psicológica de los estudiantes de primer y segundo grado, quienes oscilan entre los seis y siete años de edad.
De acuerdo con los testimonios de los manifestantes, los incidentes no son hechos aislados. Las agresiones documentadas habrían comenzado en el mes de febrero, manteniéndose una tendencia alarmante que tuvo su episodio más reciente este miércoles.
La rápida detección de estos casos ha sido posible gracias a la estrecha red de comunicación que mantienen los padres de familia fuera de las aulas.
Sandra Casas, abuela de uno de los menores afectados de primer grado, relató con preocupación el modus operandi detectado. Según su testimonio, el señalado habría abordado a su nieto en el área de sanitarios a mediados de febrero.
Esta versión coincide con la de Margarita González, también abuela de otra víctima, quien detalló que el agresor suele encerrar a los niños en los baños, obligándolos incluso a forcejear para poder escapar del lugar.
A pesar de que las autoridades escolares han intentado mediar en el conflicto siguiendo los protocolos institucionales, el diálogo se encuentra en un punto muerto debido a la postura de la familia del estudiante señalado.
Por el momento, las clases permanecen suspendidas y la comunidad espera que la Secretaría de Educación intervenga para determinar el destino del alumno señalado y asegurar un entorno libre de violencia para los infantes de la primaria Juana Belén Gutiérrez.
DR