Un hombre de 40 años se encuentra hospitalizado en estado delicado tras sufrir un brutal ataque con arma blanca la noche de este jueves en el interior de una vivienda ubicada en la colonia Adolfo López Mateos, en la capital del estado.
La víctima fue identificada como Manuel Montelongo González. Según informes médicos del Hospital General 450, lugar a donde fue ingresado de emergencia, presenta múltiples heridas cortantes distribuidas en las zonas del cuello, el rostro y el tórax.
- Policía
Fiscalía de Durango inició investigación
Los especialistas lo mantienen bajo observación y estudios constantes para evaluar si existieron daños en órganos vitales.
De acuerdo con las primeras indagatorias de la Fiscalía General del Estado de Durango (FGED), los hechos ocurrieron alrededor de las 20:00 horas.
Edgar Joel, de 20 años de edad, amigo y vecino del afectado, relató a los agentes ministeriales que escuchó fuertes golpes provenientes de la casa de Manuel.
Al asomarse, observó a su vecino salir desesperado solicitando auxilio, por lo que corrió de inmediato a asistirlo.
Al entrar al inmueble, lo encontró cubierto de sangre debido a las severas lesiones.
Ante la urgencia y el temor de que la ambulancia demorara, el joven tomó la decisión de no esperar el arribo de las corporaciones de rescate y trasladó a Manuel en un vehículo particular directamente a la sala de urgencias, alrededor de las 21:45 horas.
En su declaración, el testigo señaló que en el lugar del crimen también se encontraba un sujeto identificado como Elías Javier.
Este hombre presuntamente abordó una camioneta Ford Ranger, color blanco, propiedad del lesionado, y escapó de la escena a alta velocidad antes de la llegada de la policía.
Elementos de la Policía Investigadora de Delitos (PID) y el Ministerio Público han iniciado la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer los motivos de la agresión, localizar el vehículo y detener al presunto responsable.
¿Qué puede ocasionar una herida con cuchillo en zonas del cuello, el rostro y el tórax?
1. Región del Cuello: Riesgo Inmediato de Vida
El cuello es una de las zonas más vulnerables del cuerpo. Una herida profunda aquí puede causar:
Hemorragia masiva: El corte de la arteria carótida (que lleva sangre al cerebro) o de la vena yugular (que la regresa al corazón) puede provocar un shock hipovolémico (pérdida severa de sangre) y la muerte en cuestión de minutos si no se ejerce presión directa inmediata.
Asfixia o compromiso de la vía aérea: Si el cuchillo daña la tráquea o la laringe, la sangre puede entrar a los pulmones, ahogando a la persona. Además, el daño estructural puede colapsar el conducto respiratorio.
Embolia gaseosa: Si una vena grande como la yugular se corta y queda expuesta al aire, la presión negativa del tórax puede succionar aire hacia el torrente sanguíneo, bloqueando el corazón o el cerebro.
2. Región del Tórax: Daño Cardiopulmonar
El tórax protege los órganos que nos mantienen vivos segundo a segundo. Un arma blanca puede atravesar las costillas y ocasionar:
Neumotórax (Colapso pulmonar): Ocurre cuando el aire entra al espacio entre el pulmón y la pared del pecho. Un neumotórax a tensión (como el que se ilustra abajo) acumula tanto aire que desplaza el corazón, cortando la circulación y provocando la muerte rápidamente si no se descomprime.
Hemotórax: Acumulación de sangre en la cavidad pleural que comprime el pulmón e impide que la persona respire, además de la pérdida de sangre interna.
Taponamiento cardíaco: Si el cuchillo penetra el pericardio (la bolsa que rodea al corazón), la sangre llena ese espacio. Como la bolsa no se estira, el corazón queda comprimido y deja de latir (paro cardíaco por restricción física).
3. Región del Rostro: Secuelas Funcionales y Estéticas
Aunque suele ser menos letal de forma inmediata en comparación con las otras dos zonas, el rostro presenta riesgos graves a mediano y largo plazo:
Compromiso de la vía aérea alta: Las heridas en la boca, nariz o mandíbula generan hemorragias masivas que pueden obstruir la garganta con coágulos de sangre, impidiendo la respiración.
Daño nervioso permanente: Un corte profundo puede seccionar el nervio facial, provocando parálisis de por vida en la mitad del rostro (incapacidad para cerrar un ojo, sonreír o gesticular).
Pérdida de sentidos: Riesgo directo de ceguera si afecta el globo ocular o destrucción de los conductos auditivos y nasales.
EC