Una tragedia laboral se registró la tarde del jueves en el Barrio La Loma, donde un joven de 29 años perdió la vida de manera instantánea tras recibir una potente descarga eléctrica mientras trabajaba en la construcción de una segunda planta.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19:40 horas en una vivienda del sector mencionado. El hoy occiso fue identificado como Juan José Hernández González, quien se encontraba realizando maniobras en la azotea del domicilio.
De acuerdo con los reportes de las autoridades, el joven se encontraba manipulando un armex de varilla metálica para la estructura de la obra.
Joven toca cables de alta tensión
En un descuido, la pieza de acero hizo contacto accidental con cables de alta tensión que transportaban 13 mil voltios, provocando una descarga fulminante que terminó con su vida en cuestión de segundos.
Movilización de Emergencia
Tras el reporte del incidente, socorristas de la Cruz Roja Mexicana se desplazaron de inmediato al lugar para brindar los primeros auxilios. Sin embargo, al llegar al sitio y realizar la valoración correspondiente, confirmaron que Hernández González ya no contaba con signos vitales, presentando quemaduras internas y externas compatibles con una electrocución de alta magnitud.
Diligencias legales
El área fue resguardada por las corporaciones de seguridad locales hasta el arribo del Agente del Ministerio Público, quien dio fe del deceso. Personal de la Fiscalía General del Estado de Durango tomó conocimiento del caso y ordenó el levantamiento del cuerpo.
Los restos fueron trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (SEMEFO) para la práctica de la necropsia de ley y posteriormente ser entregados a sus familiares. Las autoridades recordaron a los trabajadores de la construcción la importancia de extremar precauciones al laborar cerca de líneas de alta tensión para evitar este tipo de siniestros.
Qué puede generar una descarga de 13 mil voltios
Una descarga de 13,000 voltios (13 kV) es una magnitud extremadamente alta, categorizada como media tensión en las redes de distribución eléctrica urbana. Para ponerlo en perspectiva, los enchufes de una casa operan a 127 voltios; una descarga de este tipo es más de 100 veces superior.
Cuando el cuerpo humano hace contacto con esta potencia, los efectos son devastadores y ocurren en fracciones de segundo:
1. Paro cardiorrespiratorio inmediato
La corriente eléctrica atraviesa el tórax, interrumpiendo las señales eléctricas naturales del corazón. Esto provoca una fibrilación ventricular o un paro cardíaco instantáneo. Además, paraliza los músculos respiratorios, impidiendo que la persona pueda respirar.
2. Quemaduras de cuarto grado
A diferencia de una quemadura por fuego, la electricidad quema de adentro hacia afuera.
Puntos de entrada y salida: La energía busca la ruta más corta hacia la tierra, creando "agujeros" u orificios de salida en los pies o manos.
Carbonización: El calor generado es tan intenso que puede carbonizar piel, grasa, músculo y hueso en el trayecto de la corriente.
3. Efectos en el sistema nervioso
La descarga destruye las vías nerviosas. Esto puede causar desde parálisis inmediata hasta daños cerebrales permanentes si el individuo sobrevive. La intensidad es tal que los centros nerviosos que controlan las funciones vitales quedan "fritos" por el calor.
4. Destrucción de órganos (efecto joule)
El cuerpo actúa como una resistencia eléctrica. Al pasar 13,000 voltios, la resistencia genera un calor masivo que literalemente hierve los fluidos internos y "cocina" órganos como los riñones, el hígado y los pulmones. Esto suele derivar en una falla multiorgánica.
EC