Durante la madrugada de este lunes se registró una intensa movilización de corporaciones de seguridad en la ciudad de Durango, luego del reporte sobre la presunta desaparición de un menor de edad en el fraccionamiento San José III.
La alerta generó preocupación entre familiares y autoridades, quienes activaron los protocolos correspondientes para localizar al niño lo antes posible.
El aviso fue recibido alrededor de las 00:15 horas, cuando una mujer identificada como Guadalupe contactó a los números de emergencia para informar que su sobrino, un niño de siete años de edad, había sido aparentemente sustraído.
De acuerdo con su versión inicial, el menor había salido previamente en compañía de un vecino, quien le habría pedido permiso para llevarlo a realizar un encargo cercano en la colonia Zarco, en las inmediaciones de las vías del tren.
Sin embargo, conforme avanzaron las primeras investigaciones, la información comenzó a esclarecerse.
En un inicio se manejó la posibilidad de que un taxista hubiera intervenido y se hubiera llevado al menor, lo que incrementó la preocupación entre los familiares, quienes incluso difundieron las características físicas y la vestimenta del niño con la esperanza de dar con su paradero.
Horas después, las autoridades confirmaron que el menor ya había sido localizado sano y salvo.
El niño fue resguardado en la Delegación de Seguridad Pública de Carretera México, donde quedó bajo protección mientras se realizaban las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos y garantizar su integridad.
Taxista rescata a menor
De acuerdo con la información recabada por las autoridades, el taxista no actuó de manera indebida, sino que intervino al percatarse de que el adulto que acompañaba al menor presuntamente se encontraba en estado de ebriedad.
Ante esta situación, el conductor decidió trasladar al niño a una instancia de seguridad con el objetivo de protegerlo y evitar cualquier posible riesgo.
Finalmente, el menor fue entregado a sus padres sin que se reportaran afectaciones físicas, lo que permitió que la situación concluyera sin consecuencias mayores. Las autoridades tomaron conocimiento del caso y continúan con las investigaciones para deslindar responsabilidades, en caso de ser necesario.
Este hecho, que en un inicio generó alarma por una posible privación ilegal de la libertad, terminó evidenciando la oportuna intervención de un ciudadano que, al detectar una situación de riesgo, optó por actuar para salvaguardar la integridad de un menor de edad.