César Armando Librado Legorreta aterrorizó a los usuarios del transporte público en el Estado de México hace más de una década; este chofer, apodado El Coqueto, mató a siete mujeres tras agredirlas sexualmente dentro de su propia unidad de microbús.
Las autoridades capturaron a este feminicida serial tras una serie de investigaciones que revelaron su rastro de violencia, el cual narró durante su declaración.
Así detuvieron a ‘El Coqueto’
El operativo para atraparlo ocurrió el 26 de febrero de 2012 en un inmueble de Tultitlán. Los agentes sacaron a un hombre de 29 años, delgado y barbado, que vestía una sudadera gris y no mostraba remordimiento alguno por los actos cometidos.
Raquel, la única mujer que sobrevivió a sus ataques, fue la pieza clave para localizarlo, pues su testimonio permitió que los investigadores conectaran los puntos y detuvieran la carrera criminal de este sujeto que manejaba una ruta de microbús.
Librado intentó escapar lanzándose por una ventana del tercer piso poco después de ser arrestado; dicha caída le provocó lesiones graves en la columna, obligándolo a arrastrarse por la calle buscando una ayuda que, afortunadamente, no sirvió.
‘El Coqueto’ confiesa haber matado a 7 mujeres en Edomex tras su detención
Una vez ya detenido, El Coqueto confesó sus crímenes frente a las autoridades mexiquenses; admitió haber abusado sexualmente de ocho mujeres, explicando que mató a siete de ellas, con el objetivo de no ser denunciado.
Sus víctimas mortales tenían entre 17 y 34 años, identificadas como Blanca Elia, Fernanda, Patricia, Eva Cecilia, Dayana, Camila, Fidelia y Raquel.
Asimismo, las autoridades descubrieron que Librado regalaba objetos de sus víctimas a su pareja, afirmando que no entendía las razones psicológicas que lo impulsaban a cometer tales crímenes contra las jóvenes.
La justicia finalmente sentenció al feminicida serial a 240 años de cárcel; actualmente cumple su condena en el penal de Barrientos, en Tlalnepantla, lejos de las calles donde solía acechar a las mujeres que confiaban en su transporte.
Este era el ‘modus operandi’ de ‘El Coqueto’
Según su declaración, El Coqueto engañaba a sus pasajeros fingiendo fallas mecánicas para quedar a solas con las víctimas; pedía a todos bajar, excepto a una mujer elegida al azar, prometiéndole llevarla a su destino cuando el motor "volviera a funcionar" con normalidad.
Una vez que lograba su cometido, Librado atacaba sexualmente a las mujeres dentro del microbús, aprovechando la oscuridad de calles solitarias o terrenos baldíos; posteriormente, las mataba.
“Me siento atrás de ella y le digo que se va a morir, me dice que '¿por qué?'; le digo 'porque sí' y la someto de la misma forma”, expresó ante los oficiales.
El sujeto agregó que seleccionaba a personas vulnerables, como mujeres alcoholizadas o que se dormían en el trayecto, asegurándose de que nadie pudiera intervenir para salvarlas de aquel destino.
Luego de acabar con sus vidas, el feminicida abandonaba los cuerpos en zonas apartadas cercanas a su ruta de Chapultepec a Valle Dorado.
A pesar de que intentó despistar a los investigadores cambiando sus patrones, el rastro de violencia que dejó en el transporte público terminó por delatar su identidad, terminando tras las rejas.
AFV