En un despliegue táctico coordinado entre dependencias de los tres niveles de gobierno y agencias internacionales, autoridades mexicanas lograron rescatar a un ciudadano estadounidense privado de la libertad.
La intervención tuvo lugar en una zona de difícil acceso ubicada en los límites territoriales de los municipios de Ixtlahuacán del Río y Cuquío, en la Región Centro del estado de Jalisco.
¿Cómo se identificó la ubicación del ciudadano estadunidense?
La movilización policial se originó a partir de una alerta emitida por la Oficina Federal de Investigación de los Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés), corporación que solicitó la colaboración inmediata de las fuerzas locales tras rastrear el posible paradero de su connacional.
De manera inmediata, se estructuró una columna de intervención focalizada aire-tierra en la que participaron elementos de la Policía de Jalisco, la Fiscalía del Estado, el Ejército Mexicano (DEFENSA) y la Guardia Nacional.
Para incursionar en el terreno, las fuerzas de seguridad emplearon recursos tecnológicos de última generación, incluyendo aeronaves de la Unidad de Drones y cámaras con Sistema de Imagen Térmica FLIR para detectar firmas de calor entre la densa vegetación.
De forma paralela, la coordinación en el espacio aéreo y el cerco terrestre estuvieron blindados por el Equipo Aerotáctico, el cual utilizó los helicópteros oficiales Black Hawk y Titán.
El operativo culminó de manera exitosa con la localización a salvo de la víctima norteamericana, quien recibió primeros auxilios de inmediato y fue reportada fuera de peligro. Asimismo, los agentes lograron la captura de un presunto secuestrador en el sitio.
LG