Un estruendo ensordecedor rompió la calma de la noche en Tehuacán, provocando el pánico inmediato entre los habitantes de la inspectoría de San Vicente Ferrer.
Lo que se temía fuera un atentado directo, terminó revelando el peligroso almacenamiento de material explosivo dentro de una vivienda particular.
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Movilización inmediata y descarte de atentado
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 22:00 horas de este lunes 15 de junio.
Tras el impacto de la explosión, que se percibió a varios metros a la redonda, los ocupantes del inmueble afectado salieron a la calle en medio de intensas crisis nerviosas, mientras los vecinos alertaban a las autoridades.
En los primeros minutos de la emergencia, las versiones preliminares sugerían que un artefacto explosivo había sido arrojado contra el domicilio.
Sin embargo, al arribar los elementos de Protección Civil y Seguridad Pública a la intersección de las calles Daniel González y Niño Perdido, la investigación tomó un giro distinto.
Tras una inspección inicial y el testimonio de los propios moradores, se confirmó que el siniestro fue provocado por la acumulación de pirotecnia que se encontraba almacenada de forma inadecuada en una sección de la vivienda.
Daños materiales y peritaje oficial en proceso
La fuerza de la detonación generó una onda expansiva que causó estragos no solo en el foco del estallido, donde una puerta fue derribada y terminó proyectada hasta la mitad de la sala, sino también en las viviendas colindantes, las cuales presentaron rotura de cristales en puertas y ventanas.
A pesar de la magnitud de los daños materiales, el director de Seguridad Pública, Adán Méndez García, confirmó que no se reportaron personas lesionadas.
"Aparentemente fue una explosión por pirotecnia; sin embargo, eso se conocerá una vez que se concluya el informe oficial", señaló el funcionario, subrayando que la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) intervendrán para realizar los peritajes correspondientes bajo la Ley Federal de Armas y Explosivos.
Actualmente, el inmueble permanece bajo resguardo por orden del Ministerio Público.
Mientras tanto, testimonios de los vecinos indican que la familia afectada no tiene antecedentes conflictivos ni problemas con terceros, lo que refuerza la hipótesis de un accidente derivado del manejo negligente de materiales altamente explosivos.
ERV