El hallazgo de una fosa clandestina en la colonia La Piedrera, en el municipio de El Salto, ha tomado un giro determinante. Este fin de semana, el colectivo Madres Buscadoras de Jalisco reportó la localización de indicios que podrían poner nombre y rostro a la tragedia.
En el lugar se encontraron dos identificaciones oficiales, ubicadas entre los restos y la tierra removida, mismas que apuntan a una joven estudiante y a un trabajador del sector transporte.
- Policía
¿De quienes son las credenciales localizadas en la fosa de El Salto?
De acuerdo con la información recabada por el colectivo de Jalisco, una de las credenciales pertenece al Tecnológico Nacional de México, a nombre de Karla Janeth González Martínez, quien cursaba la carrera de Agronomía en modalidad mixta.
El segundo documento es una tarjeta de la Unión de Transportistas de Carga de Manzanillo, perteneciente a Octavio Arnulfo Cárdenas Sánchez, operador de transporte pesado.
Estos hallazgos sugieren que ambos podrían formar parte del grupo de al menos cinco víctimas cuyos cuerpos fueron rescatados de la zona por las propias familias.
Sin embargo, la certeza legal recae ahora en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, instancia que deberá realizar las pruebas de ADN y peritajes correspondientes para confirmar si existe una coincidencia biológica.
Autoridades tardan horas en responder a la denuncia
Más allá del horror del descubrimiento, la jornada estuvo marcada por la indignación. Las integrantes del colectivo denunciaron que, tras el hallazgo, transcurrieron más de seis horas de espera sin que el personal forense o ministerial arribara para procesar la escena.
La demora no solo retrasa la justicia, sino que expone a las buscadoras a graves riesgos de seguridad al permanecer en una zona de alta peligrosidad durante la noche.
"Es una falta de respeto al dolor y a nuestra seguridad", manifestaron integrantes del grupo, quienes han tenido que realizar las labores de custodia de los restos ante la ausencia institucional.
El sitio permanece bajo una tensa calma, mientras el colectivo espera respuestas definitivas que terminen con la incertidumbre de la identidad de los cuerpos encontrados.
LG