Un guardia, pero ahora del Fraccionamiento Privada San Carlos en el municipio de Guadalupe, fue golpeado y herido con un tubo de fierro por un visitante que portaba un arnés, pero esto no fue impedimento pues con "ayuda" de un familiar, vecino del sector, concretó la agresión.
Aunque los hechos ocurrieron el pasado 1 de febrero, el vigilante Gerson David Maldonado Rapalo, de la empresa Patente Seguridad Privada, hizo pública la agresión en redes sociales apenas esta semana.
Maldonado Rapalo acabó en el Hospital General del municipio de Juárez, donde fue atendido e intervenido con una sutura de 8 puntadas tras una herida de 13 centímetros en su cabeza por lo que presentó una denuncia por presunto intento de homicidio ante el Centro de Orientación y Denuncia de Guadalupe.
Así ocurrió la agresión al guardia
La respuesta violenta del vecino, que resultó ser sobrino de un residente de la calle Casas Grandes, se desató luego de que el guardia no permitió ingresar el auto de plataforma porque la información que proporcionó el presunto golpeador estaba incorrecta.
Luego de no dejarlo pasar, según el video, el agresor y el residente mayor de edad descendieron de la unidad.
Para agredirlo, el sobrino violento, que portaba un arnés en uno de sus brazos, no fue impedimento para que con la otra mano diera de golpes al guardia, mientras el familiar detenía la mano del vigilante con la que trataba de defenderse.
Segundos antes Maldonado Rapalo, al cubrirse del primer golpe, provocó que el golpeador, cayera al suelo, lo que generó más su enojo y empezó la agresión.
“Cuando fui a poner la demanda contra los dos, pues dije que era un intento de homicidio porque un golpe así, se muere uno, eso es lo que me dijeron en el hospital.
“Otra persona en ese momento se desmaya y no lo atienden a tiempo y si me hubiera desmayado, me hubiera salido más sangre y me dijeron que me hubiera muerto por eso”, dijo el guardia.
- Policía
Actualmente el vigilante de 34 años reanudó labores en la misma caseta del octavo sector de la privada.
Las primeras investigaciones arrojan que aún no ha sido identificado al agresor, pero sí se cuenta con la información de la numeración del domicilio que visitó, que presuntamente es de renta.
“El agresor tiene una sola mano buena con la que traía el tubo de fierro, cuando él me trata de golpear, yo, con mi mano, me cubro, en ese momento él se cae para atrás y, entonces, llega el señor, él también tiene la culpa de eso cuando llega, el señor me agarra, ahí es cuando el sobrino aprovecha para pegarme, yo no lo veía porque el señor me estaba tapando y (puso) las manos en el cuello y sólo así pudo golpearme, pero si el señor no me hubiera agarrado, (su sobrino) no me hubiera golpeado y yo me hubiera defendido”, señaló.
Un caso similar que causó indignación de la ciudadanía la semana pasada, fue cuando un hombre dio una golpiza a un guardia de seguridad en el fraccionamiento El Aguacatal, en la zona de Valle Poniente, en Santa Catarina.
Ello generó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León por parte del guardia que fue golpeado en el rostro en tres ocasiones a quien incluso requirió atención médica por lesiones y sangrado en el labio.
bimc