Una tarde de juego y rutina se transformó en un escenario de horror para un pequeño habitante de la delegación de Ixtapa. Un niño de apenas siete años de edad realizó el macabro hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre.
El cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición, en las inmediaciones de la colonia Getsemaní; provocando de inmediato una intensa movilización de múltiples corporaciones de seguridad pública y de las fuerzas federales en la localidad de Puerto Vallarta.
- Policía
¿Cómo fue que el niño dio con el paradero del cuerpo?
El trágico descubrimiento ocurrió este miércoles 1 de julio a un costado del camino de terracería que conduce hacia el conocido Paso del Guayabo, a escasos metros del cauce del río Mascota.
De acuerdo con los reportes de medios locales, el menor de edad caminaba por la zona cuando visualizó los restos humanos entre la vegetación.
Conmocionado por la escena, el infante corrió para dar aviso urgente a sus familiares, quienes de manera inmediata reportaron el hecho a las líneas del número de emergencias 911.
Elementos de la Policía Municipal y paramédicos de Protección Civil y Bomberos se desplazaron con prontitud hasta los cruces referidos. Tras revisar el cuerpo, los técnicos en urgencias médicas confirmaron que el sujeto ya no contaba con signos vitales y que, debido al avanzado estado de degradación del tejido, la muerte se habría suscitado días atrás.
La escena fue acordonada de forma perimetral para preservar cualquier tipo de indicio y quedó bajo el estricto resguardo de efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Guardia Nacional.
Posteriormente, peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía del Estado de Jalisco iniciaron el procesamiento del sitio.
Los camilleros del Servicio Médico Forense se encargaron del levantamiento de los restos para trasladarlos a la morgue metropolitana, donde se le practicará la necropsia de ley con el fin de determinar las causas exactas del deceso y lograr la identificación oficial de la víctima, de quien aún se desconocen sus generales.
LG