El panorama para las corporaciones de seguridad en México ha alcanzado niveles críticos durante el primer trimestre de 2026, esta situación es especialmente crítica para Jalisco.
Según el más reciente informe hemerográfico de la organización Causa en Común, Jalisco ha escalado drásticamente en las estadísticas de violencia, situándose actualmente como la entidad con el mayor número de agentes de seguridad pública asesinados en lo que va del año.
¿Cuáles son las cifras de policías asesinados en 2026?
La base de datos, alimentada por una red de periodistas especializados en seguridad, revela una realidad desoladora: en los pocos meses que han transcurrido de 2026, al menos 86 elementos han perdido la vida en cumplimiento de su deber o en ataques directos a nivel nacional.
La distribución de estas bajas muestra un ataque sistemático contra diversos órdenes de gobierno, contabilizando 34 policías municipales, 32 efectivos de la Guardia Nacional y 20 agentes estatales.
Lo que resulta particularmente alarmante es el repunte de violencia en territorio jalisciense. Mientras que en todo el año 2025 Jalisco registró 16 asesinatos de oficiales, en este arranque de 2026 la cifra ya se ha disparado a 29 víctimas, superando con un margen amplio a estados como Morelos, que ocupa el segundo lugar con 9 casos, y al Estado de México con 6.
Esta tendencia al alza no es aislada. El análisis de Causa en Común indica que el año 2025 cerró con un total de 348 policías ultimados, lo que representó un incremento del 9% en comparación con el 2024.
En promedio, el país pierde a un guardián del orden cada 24 horas. Al ampliar el espectro temporal, desde el 1 de octubre de 2024 hasta el 19 de marzo de 2026, la cifra acumulada asciende a 528 agentes asesinados, evidenciando una crisis de seguridad que no distingue insignias.
El reporte subraya que, aunque en 2025 entidades como Sinaloa, Guerrero y Guanajuato encabezaron la lista de peligrosidad, el desplazamiento de la violencia extrema hacia Jalisco en 2026 marca un cambio en el mapa de riesgos para los uniformados.
La labor de monitoreo de Causa en Común continúa siendo una herramienta vital para visibilizar la vulnerabilidad de quienes, en teoría, deberían ser los encargados de garantizar la paz en México.
LG