Lo que comenzó como el angustiante rescate de un joven privado de la libertad en la colonia Alamedas de Zalatitán, durante la madrugada de este viernes 22 de mayo, se ha transformado en el hallazgo de un posible cementerio clandestino y en una seria acusación de impunidad que salpica a las autoridades locales.
Los hechos ocurrieron en una finca ubicada en el cruce de las calles Madre Selva y Gladiola, en Tonalá. En ese sitio, un joven de entre 19 y 20 años permanecía cautivo, siendo víctima de brutales torturas.
¿Cómo fue que rescataron al joven privado de la libertad en Tonalá?
El rescate fue ejecutado por los propios familiares de la víctima. Al llegar al inmueble, los captores no dudaron en accionar sus armas de fuego. Una integrante del colectivo 'Guerreros Buscadores de Jalisco' detalló la gravedad de la situación:
"En este punto, estaba un chico secuestrado, el cual tablearon, descalabraron y golpearon el rostro; afortunadamente la familia logró rescatarlo, él está con vida, está en un lugar seguro".
A pesar de los disparos, la familia logró extraer al joven y trasladarlo por sus propios medios a un puesto de socorros. Sin embargo, la posterior respuesta de la policía municipal ha despertado severas dudas y el descontento de las activistas.
"Cuando llegó la familia por el chico secuestrado, los secuestradores detonaron armas de fuego... pero hubo mucho tiempo en el que tardaron los policías municipales al llegar y les dieron la oportunidad de irse", denunció la madre buscadora, añadiendo que los delincuentes presuntamente escaparon brincando por la parte trasera mientras el colectivo resguardaba el perímetro.
Denuncian negligencia por parte de policías de Tonalá
La negligencia policial no terminó ahí, las rastreadoras señalaron que los primeros elementos municipales en arribar alteraron la escena al sustraer documentos de identidad esenciales para la investigación.
"Llegaron, tomaron la evidencia y se fueron... la familia del afectado más o menos menciona que eran como unas 10 (credenciales de elector)", acusó la activista, exigiendo que se revisen las cámaras de vigilancia para identificar las patrullas involucradas.
Ante la desconfianza en la policía local, agentes de la Fiscalía del Estado y elementos de la Guardia Nacional asumieron el control del sitio. La urgencia de resguardar la finca no es menor; los vecinos alertaron que el horror podría estar enterrado en el patio.
"Del predio de dónde salió él, nos comentan los vecinos que hay probables positivos; puede ser osamentas, pueden ser también cuerpos de data cercana", advirtió la buscadora.
Se espera que las labores de excavación comiencen este viernes para determinar cuántas víctimas más podría esconder esta casa del terror.
LG