Una profunda ola de dolor e indignación embarga a la comunidad de Monclova tras registrarse una nueva tragedia que cobra la vida de un menor de edad.
Este lamentable suceso se suma al reciente y doloroso fallecimiento del pequeño Ian Gael Hernández, quien perdió la vida tras caer de un columpio durante su jornada escolar.
Ahora, la ciudad vuelve a vestirse de luto con el deceso de Domi Alejandro, un niño de apenas 9 años que murió de forma instantánea tras ser arrollado por una camioneta.
Un impacto inevitable: Así ocurrió la tragedia
El fatal accidente ocurrió alrededor de las 19:40 horas sobre la avenida Revolución Mexicana, a la altura de la colonia Tierra y Esperanza.
Según los primeros informes periciales, el menor intentaba cruzar la vialidad a bordo de su bicicleta. Logró atravesar los primeros carriles de manera segura hasta llegar al camellón central; sin embargo, al reincorporarse a la superficie de rodamiento, no se percató de la proximidad de una camioneta Chevrolet doble cabina.
El vehículo era conducido por Juan "N", de 58 años de edad, un trabajador que regresaba a su hogar tras concluir su jornada laboral en la planta Cimari. De acuerdo con el reporte de las autoridades, el automovilista intentó realizar una maniobra evasiva y frenar de emergencia, pero la corta distancia impidió que pudiera esquivar al infante.
Debido a la fuerza del impacto, el menor salió proyectado varios metros hacia el pavimento, mientras que su bicicleta quedó completamente destrozada bajo las llantas de la camioneta. El fuerte golpe le provocó un traumatismo craneoencefálico severo.
Al sitio arribaron de inmediato paramédicos de la Cruz Roja, quienes desafortunadamente ya no pudieron hacer nada por el niño, confirmando que ya no contaba con signos vitales.
Consternación y deslinde de responsabilidades
Minutos después, la escena se tornó desgarradora con la llegada de los familiares de Domi Alejandro, quienes entre lágrimas e incredulidad asimilaban cómo lo que parecía un paseo dominical terminó en una pérdida irreversible.
Vecinos de la zona comentaron bajo el anonimato que, presuntamente, el infante solía pasar largas jornadas sin la supervisión de un adulto, aunque externaron su total solidaridad y empatía con el dolor de los deudos.
Horas más tarde, los mismos habitantes del sector se congregaron en el lugar del accidente para realizar una oración y encender una veladora en su memoria.
Elementos de Seguridad Pública y Tránsito Municipal se encargaron de acordonar el área, en tanto que el personal de la Fiscalía del Estado inició las investigaciones correspondientes. El conductor de la unidad quedó bajo resguardo policial y fue puesto a disposición del Ministerio Público para deslindar responsabilidades legales.
POT