Este fin de semana se logró la localización y rescate de un minero más en Pasta de Conchos, en San Juan de Sabinas, Coahuila. Personal del mando unificado informó que han avanzado los trabajos de rescate para lograr la recuperación de los 63 mineros que, hace más de 20 años, quedaron atrapados.
A la fecha, se han rescatado, de 2024 a la actualidad, 28 mineros; restan 34 por recuperar. A dos décadas de la explosión que enlutó a la Región Carbonífera, los trabajos de rescate en la mina Pasta de Conchos mantienen su curso.
El pasado viernes por la noche, la Coordinación Nacional de Protección Civil informó sobre la más reciente recuperación y, de nueva cuenta, las sirenas que indican el rescate de un minero volvieron a sonar, como ocurrió el pasado 22 de abril. La tragedia ocurrió la madrugada del 19 de febrero de 2006.
De los mineros recuperados, 25 ya han sido plenamente identificados y entregados a sus familiares. Apenas en abril, las labores se reactivaron tras ocho meses sin actividad visible, lo que permitió la recuperación de tres mineros más durante el fin de semana del 17 y 18 de abril: uno el viernes y dos el sábado.
Sobre estos hallazgos, las viudas confirmaron que los restos estaban completos. Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad reportó que se han ejecutado 1,086 metros de los 1,583 programados en la rehabilitación de galerías, lo que representa un avance del 69%.
Se estima que en la zona de la lumbrera 1 podrían encontrarse al menos 13 mineros, según las bitácoras que señalan la presencia de una cuadrilla en ese punto al momento del siniestro.
Qué ocurrió en Pasta de Conchos
La tragedia de Pasta de Conchos ocurrió la madrugada del 19 de febrero de 2006, en una mina de carbón ubicada en San Juan de Sabinas, Coahuila.
Una explosión al interior del yacimiento, presuntamente causada por la acumulación de gas metano, provocó el colapso de varias galerías. En ese momento se encontraban decenas de trabajadores en el interior; algunos lograron salir con vida, pero 65 mineros quedaron atrapados.
En los días posteriores, se iniciaron labores de rescate por parte de brigadas especializadas; sin embargo, las condiciones al interior de la mina, como altas concentraciones de gas y riesgo de nuevos derrumbes, complicaron los trabajos.
Días después, las autoridades determinaron suspender las labores al considerar que no existían condiciones seguras para continuar, lo que generó inconformidad entre familiares de los mineros.
Durante años, los familiares de las víctimas mantuvieron una lucha constante para exigir la recuperación de los cuerpos y esclarecer lo ocurrido.
Organizaciones civiles y organismos internacionales también señalaron la necesidad de investigar posibles fallas en las condiciones de seguridad de la mina y la responsabilidad de la empresa operadora.
El caso se convirtió en un referente de las demandas laborales y de justicia en la industria minera en México.
Tiempo después, el gobierno federal anunció la reactivación de los trabajos de rescate con el objetivo de recuperar los restos de los mineros que permanecían en el interior.
Desde entonces, las labores se han desarrollado de manera paulatina, con avances técnicos en la rehabilitación de galerías. A casi dos décadas del accidente, Pasta de Conchos sigue siendo un símbolo de la exigencia de justicia, memoria y reparación para las familias afectadas.