En una noche que pudo terminar en tragedia, la rápida reacción y el sentido del deber de los elementos del agrupamiento "Lobos" de la Comisaría de Guadalajara marcaron la diferencia entre la vida y la muerte para una pequeña de apenas tres años de edad.
Los hechos ocurrieron durante la noche de este martes en las inmediaciones de la colonia Aurora, donde la acción de los policías de Guadalajara contribuyó para que una emergencia tuviera un buen desenlace.
¿Cómo es los policías de Guadalajara atendieron la emergencia?
Todo comenzó mientras los oficiales realizaban sus recorridos de vigilancia preventiva sobre los cruces de la Calzada Independencia y la avenida Washington.
En ese punto, los uniformados detectaron un vehículo sedán en color tinto que circulaba a exceso de velocidad, ignorando las precauciones viales. Ante la sospecha de una irregularidad o emergencia, los "Lobos" procedieron a darles alcance de inmediato.
Al interceptar el automóvil, la tensión se transformó en una carrera contra el reloj. El conductor, visiblemente angustiado, informó a los oficiales que su hija presentaba serias dificultades para respirar.
La situación era crítica: la menor ya mostraba una coloración morada en la piel (cianosis), signo inequívoco de la falta de oxigenación provocada por una fuerte crisis convulsiva que estaba sufriendo en ese momento. Sin perder un segundo, los policías activaron los protocolos de emergencia:
"Al aproximarse y entrevistar al conductor, el mismo solicita el apoyo mencionando que su hija menor de tres años está convulsionando", detalló uno de los elementos participantes.
Conscientes de que cada segundo contaba, los oficiales utilizaron sus unidades para abrir paso entre el tráfico, escoltando a la familia a toda velocidad hacia la unidad médica más cercana.
Gracias a este despliegue, la pequeña ingresó rápidamente a la Cruz Roja del Parque Morelos. El equipo médico de guardia la recibió de forma inmediata y logró estabilizar sus signos vitales.
Tras la intervención, los doctores fueron enfáticos: la oportuna llegada al hospital, facilitada por la escolta policial, fue el factor determinante para salvarle la vida.
Finalmente, la menor fue entregada a sus padres, quienes, ya con la tranquilidad de verla estable, agradecieron el actuar de los oficiales.
LG