"Yo soy el primero en aceptar que mi personal no estaba haciendo bien su trabajo", sentenció Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla, al reconocer que la Policía Estatal actuó con omisión durante el caso de la explosión en Tepeaca.
Según el funcionario, los agentes no denunciaron la extracción, almacenamiento y distribución de combustible robado en el municipio.
El estallido de seis tanques de gas licuado de petróleo (LP), que eran resguardadas en un predio de San Juan Negrete utilizado para el robo de hidrocarburos, llevó al secretario a urgir la necesidad de reforzar la estrategia contra este delito. Su objetivo, explicó, es evitar que la población siga siendo expuesta a situaciones de riesgo.
Aunque no reveló nombres ni detalló sanciones específicas contra los agentes, Sánchez González sostuvo que la Policía Estatal en Tepeaca tenía la obligación de reportar cualquier irregularidad.
Los cateos posteriores arrojaron que el gas era transportado en 'salchichas' montadas sobre camionetas de redilas, una actividad que, a su juicio, era sospechosa por sí sola.
"Si esta actividad está ocurriendo en un lugar que no es tan grande, entonces, ¿para qué estamos ahí? Tomamos las medidas correctivas. Nosotros relevamos al comandante de ahí y a todo el personal como medida preventiva mientras sigue el curso de la investigación”, puntualizó el titular de la SSP.
El secretario aseguró que las investigaciones continúan por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) y llamó a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con el comercio ilegal de combustibles.
Advirtió que la seguridad de familias, escuelas, hospitales y negocios se pone en riesgo si se toleran este tipo de prácticas.
En ese sentido, hizo un llamado al Congreso de Puebla para que legisle sobre el robo de hidrocarburos, ya que la normativa actual limita el trabajo operativo de la Coordinación General de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres para inspeccionar lugares vinculados al huachicoleo.
Sobre el caso específico de Tepeaca, comentó que tras la explosión, la gente señaló otros cuatro predios donde se comprobó almacenamiento ilegal de combustible. No obstante, no descartó que el problema persista en zonas aledañas, sobre todo ante la presencia del ducto Cactus-Guadalajara, que atraviesa la zona centro de Puebla.
AGA