En una zona limítrofe entre los municipios de San Lucas El Grande y Santa Rita Tlahuapan, fueron abandonadas varias bolsas plásticas negras que contenían los restos humanos de al menos dos personas.
Autoridades preliminares presumen que el macabro hallazgo constituye una advertencia entre grupos criminales rivales que se disputan el control del narcomenudeo en la región.
El descubrimiento ocurrió cuando ciudadanos que transitaban por un paraje rural alertaron a los servicios de emergencia. Reportaron que una serie de paquetes de plástico negro, que despedían un fétido olor, estaban siendo olfateados por animales de la zona.
Al aproximarse los testigos observaron en el interior de uno de estos envoltorios lo que parecía ser sangre y restos de tejidos humanos, lo que los llevó a solicitar de inmediato la intervención de las autoridades.
Elementos de la policía confirmaron el hallazgo
Agentes de la Policía Municipal y de la Policía Estatal se trasladaron con celeridad al lugar de los hechos.
Una vez en la escena, establecieron un perímetro de seguridad y, tras una inspección inicial, confirmaron el hallazgo: dentro de cada bolsa se encontraban diferentes fragmentos de restos humanos, los cuales, en una valoración preliminar, parecían corresponder a dos individuos.
Dada la naturaleza fragmentada y el avanzado estado de descomposición, las primeras pesquisas solo permitieron establecer que las víctimas podrían ser un hombre y una mujer, cuyas identidades permanecen en la más absoluta incógnita.
Personal especializado de la Agencia de Investigación y de Servicios Periciales, adscritos a la Fiscalía General del Estado (FGE), arribó posteriormente para realizar las diligencias de ley correspondientes, procediendo al minucioso levantamiento de los restos y a la recolección de evidencia en el área.
Encontraron un presunto narcomensaje en la escena
La investigación reveló una posible línea al descubrirse que los paquetes iban acompañados de un narcomensaje dirigido a grupos rivales.
En la misiva, se hacía referencia a la presunta vinculación de las víctimas con actividades de venta y distribución de narcóticos en la región.
Este elemento es el que llevó a las autoridades a plantear como hipótesis principal que este acto de barbarie forma parte de un violento ajuste de cuentas entre cárteles o bandas que pugnan por el control territorial del negocio de las drogas en esta zona del estado.
La FGE asumió la investigación integral del caso, la cual se centrará no solo en la identificación de los occisos a través de pruebas de ADN y análisis forenses, sino también en rastrear el origen del mensaje y las posibles células criminales involucradas, en un esfuerzo por esclarecer los hechos y evitar la escalada de violencia.
ERV