Una dosis letal de sedantes bajo la fachada de un tratamiento estético fue lo que apagó la vida de Blanca Adriana Vázquez.
La manipulación contra Adriana para que se sometiera a un procedimiento estético en la "Detox Clínica" terminó en un paro cardiorrespiratorio fulminante, dejando al descubierto no solo la precariedad de una "clínica fantasma", sino la frialdad de quienes, en lugar de solicitar auxilio médico, optaron por ocultar el cuerpo de la mujer de 37 años y abandonarlo en una zanja en el estado vecino.
De la liposucción al colapso: La reconstrucción de los hechos
El fatídico camino de Blanca Adriana comenzó el pasado 18 de mayo, cuando acudió al establecimiento ubicado en la Calzada Zavaleta, Puebla, para someterse a una reducción de grasa abdominal.
De acuerdo con la reconstrucción técnica de los hechos, fue durante este procedimiento quirúrgico clandestino donde la presunta doctora, Diana Palafox, administró una cantidad excesiva de fármacos anestésicos.
Esta mala praxis médica provocó en la paciente una depresión del sistema nervioso central, lo que derivó en el paro cardiorrespiratorio que le arrebató la vida en la misma camilla.
Las cámaras de seguridad del edificio captaron el momento posterior al colapso orgánico: la supuesta médico y su hijo sacaron el cuerpo del inmueble en un vehículo para emprender la huida.
El hallazgo en la zanja y el dictamen forense definitivo
Tras tres días de angustia para su familia, el desenlace se confirmó el 21 de mayo, cuando el cadáver fue localizado dentro de una zanja en el municipio de Altzayanca, Tlaxcala.
Tras la recuperación de los restos, el coordinador de Comunicación del Gobierno de Tlaxcala, Antonio Martínez Vázquez, confirmó mediante los resultados de la necropsia que la causa de muerte fue directamente el uso excesivo de sedantes durante la intervención.
Debido a que el deceso se originó en territorio poblano antes del traslado del cuerpo, la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala ha declinado la competencia de la investigación a sus homólogos en Puebla para que continúen con la persecución penal.
Por su parte, la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, ordenó reforzar los operativos contra clínicas clandestinas para evitar que se repitan casos de negligencia criminal como este, mientras los responsables, Diana Palafox y su hijo, permanecen prófugos de la justicia.
ERV