Un menor resultó herido por al menos un impacto de bala cuando aparentemente se encontraba manipulando un cartucho de arma de fuego dentro de una secundaria en Santa Catarina, Nuevo León la mañana del viernes.
Las lesiones del menor fueron en la mano izquierda y en el abdomen, según lo trascendido, además de que las mismas heridas aparentemente no son de una gravedad mayor.
Debido a la naturaleza descrita de los hechos, por el momento no se ha confirmado que el menor haya ingresado con un arma de fuego, si no que en principio solo habría llevado el cartucho hábil, es decir, con las balas.
Se presume que el menor se encontraba aplicándole fuego al cartucho, por lo que, al hacer contacto con la pólvora, la bala salió proyectada.
Al sitio llegaron paramédicos locales, quienes atendieron al menor, además de agentes ministeriales y peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León.
¿Qué hacer ante una herida de bala?
Atender una herida de bala requiere actuar rápidamente y con precaución para maximizar las probabilidades de supervivencia y minimizar el daño. A continuación, se detallan los pasos a seguir ante una herida de bala:
Inmediatamente
Asegura la zona:
Si es posible, asegúrate de que el área es segura antes de atender a la persona herida. Evita exponerte a más peligro.
Llama a los servicios de emergencia:
Llama al número de emergencias y proporciona información detallada sobre la ubicación y la naturaleza de la herida.
Primeros auxilios
Evalúa la condición de la víctima:
Verifica el nivel de conciencia de la persona. Pregunta si puede hablar y respira normalmente.
Controla el sangrado:
Aplica presión directa: Usa un paño limpio o una gasa para aplicar presión directa sobre la herida. Si la herida está en una extremidad y el sangrado es severo, puede ser necesario aplicar un torniquete por encima de la herida.
No retire objetos incrustados: Si hay un objeto incrustado en la herida, no lo retire. En su lugar, estabilice el objeto con vendajes para evitar que se mueva.
Mantén a la víctima calmada y quieta:
Anima a la persona a permanecer lo más quieta posible para evitar aumentar el sangrado.
Mantén a la persona caliente cubriéndola con una manta o chaqueta.
Monitoreo continuo
Revisa las vías respiratorias y la respiración:
Si la persona deja de respirar, inicia la reanimación cardiopulmonar (RCP) si sabes cómo hacerlo.
Asegúrate de que las vías respiratorias estén despejadas y monitorea la respiración regularmente.
Trata el shock:
Los síntomas de shock incluyen piel fría y húmeda, pulso débil y rápido, respiración rápida y superficial, y confusión o pérdida de conciencia.
Si sospechas que la persona está en shock, colócala en posición supina (acostada boca arriba) con las piernas elevadas si no hay lesiones en la cabeza, cuello, espalda o piernas.
Esperar la llegada de ayuda
Proporciona información a los servicios de emergencia:
Cuando lleguen los servicios de emergencia, proporciona toda la información relevante sobre cómo ocurrió la herida, cualquier tratamiento que hayas administrado, y cualquier cambio en la condición de la víctima.
Después del incidente
Busca atención médica:
Incluso si la herida parece menor, siempre busca atención médica. Las heridas de bala pueden causar daños internos significativos que no son visibles externamente.
Seguimiento y apoyo:
Una vez que la persona está bajo cuidado médico, asegúrate de que reciba el seguimiento y el apoyo adecuados para la recuperación, que puede incluir atención psicológica debido al trauma del incidente.
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