La violencia se apoderó de una concurrida esquina del Centro Histórico de Puebla cuando un supervisor de parquímetros fue derribado a golpes por un conductor, en una escena que duró varios minutos sin que ningún ciudadano interviniera para detener la agresión.
Una infracción que desató la furia vehicular
Los hechos ocurrieron en el cruce de la Avenida Reforma y la 24 Sur, una zona de alta afluencia vehicular y peatonal en la capital poblana.
De acuerdo con los primeros reportes, personal del Ayuntamiento de Puebla adscrito al programa de parquímetros realizaba un recorrido de supervisión cuando detectó un vehículo estacionado en aparentes condiciones irregulares.
Los inspectores, quienes también tienen la responsabilidad de verificar el registro de unidades a través de la plataforma digital "Kigo", procedieron a elaborar la sanción correspondiente.
Sin embargo, antes de que pudieran concluir su labor, el propietario del automóvil apareció en el lugar visiblemente molesto.
La confrontación verbal escaló rápidamente. Sin mediar diálogo, el conductor embistió físicamente contra uno de los supervisores, logrando derribarlo contra el asfalto.
Una vez en el suelo, el agresor continuó propinando golpes al trabajador municipal, quien permanecía indefenso mientras intentaba cubrir su rostro.
Testigos mudos y una autoridad ausente
Lo que hace particularmente alarmante este caso es la pasividad con la que reaccionaron los presentes. Un video difundido posteriormente en redes sociales, captado por un ciudadano que se encontraba en las inmediaciones, muestra cómo decenas de personas observan la golpiza sin intervenir.
Mientras el supervisor recibía la paliza, una compañera del afectado sostenía un diálogo con otro individuo, aparentemente un acompañante del agresor, pero en ningún momento se acercó a auxiliar a su colega ni solicitó ayuda de manera enérgica. Los peatones continuaron su paso, algunos volteando brevemente, otros apresurando el andar para no verse involucrados.
La secuencia completa de los hechos quedó registrada y rápidamente comenzó a circular en plataformas digitales, generando indignación entre los usuarios que cuestionan tanto la violencia del atacante como la indiferencia ciudadana.
Silencio oficial y expectación ciudadana
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido ningún comunicado oficial respecto a la agresión. Se desconoce si el conductor fue detenido por elementos policiacos que pudieran haber arribado posteriormente, o si ya existe alguna denuncia formal interpuesta por el trabajador agredido.
Tampoco se ha revelado el estado de salud del supervisor municipal, ni si la empresa concesionaria del servicio de parquímetros o el propio Ayuntamiento ofrecerán acompañamiento legal y médico a su empleado.
La ciudadanía espera que en las próximas horas las instituciones correspondientes rompan el silencio y proporcionen detalles sobre las acciones legales emprendidas contra el responsable, así como las medidas que se implementarán para garantizar la seguridad del personal que realiza labores de supervisión en la vía pública.
ERV