La comunidad de Tapachula, Chiapas, se encuentra conmocionada tras el feminicidio de Guadalupe Lozano García, conocida cariñosamente como Beany, una joven estudiante de administración de tan solo 18 años.
El caso ha generado una ola de indignación no solo por la brutalidad del ataque, sino por las denuncias de amenazas que la familia ha recibido tras alzar la voz para exigir justicia.
El trágico suceso ocurrió la madrugada del pasado 6 de abril. Según lo dicho por la familia de la víctima, el presunto feminicida, identificado como José Manuel, alias Tito, quien mantenía una relación sentimental con la joven, ingresó al fraccionamiento de Beany en una camioneta blanca alrededor de las 3:00 horas.
Una hora más tarde, la joven fue agredida con un disparo en la cabeza y posteriormente fue localizada herida dentro del vehículo por las autoridades.
Beany fue trasladada a un hospital, donde luchó por su vida durante 11 días antes de fallecer trágicamente.
La familia de la víctima ha manifestado su frustración ante lo que consideran una respuesta institucional lenta.
A pesar de que se entregaron pruebas y domicilios desde el primer momento, la orden de aprehensión contra el sospechoso se emitió hasta el 11 de abril, cinco días después de la agresión.
Este retraso, denuncian, permitió que el presunto agresor tuviera tiempo suficiente para huir y esconderse, permaneciendo prófugo hasta la fecha.
A este dolor se suma un factor alarmante: los familiares denunciaron públicamente que han sido víctimas de intimidaciones y amenazas anónimas.
A pesar de estos intentos de silenciarlos, aseguran que no cesarán en su empeño, siendo el pasado lunes cuando se manifestaron en la Fiscalía de Distrito de Tapachula, donde el fiscal estatal se comprometió a que el caso no quedará impune.
La exigencia de la familia es que capturen al criminal y que caiga sobre él todo el peso de la ley.
Además, han anunciado nuevas movilizaciones para este jueves, reafirmando que su prioridad es que se haga justicia por Beany.
TEHV