Una madre, cuyo hijo fue víctima de homicidio, en Tehuacán, hizo pública su indignación luego de que el hombre condenado por el crimen fuera puesto en libertad. A pesar de contar con una sentencia de 35 años de prisión, Juan Oscar N. recuperó su libertad, dejando a la familia de Julio Flores García, ex dueño de Grúas Élite, en un estado de confusión y alerta.
La condena original se basó las evidencias y en las declaraciones de varios testigos, incluidos familiares de la víctima. Sin embargo, una resolución judicial posterior ha revertido esa sentencia, desatando la angustia y el miedo en quienes lucharon por ver hecha justicia.
“Me quitó la tranquilidad” revela madre de Julio, luego de conocer la libertad del homicida
“La noticia de la libertad del hombre que privó de la vida a mi hijo me partió el alma, me quitó la tranquilidad”, declaró la madre afectada, con la voz quebrantada por el llanto.
“Esa persona en las audiencias nos amenazó. Tememos que ahora que está libre las cumpla. Es una persona peligrosa, ya lo demostró; por eso hay miedo en la familia”.
La mujer se enteró de la liberación al recibir un oficio de la Fiscalía General del Estado que notificaba una absolutoria.
“Dejan salir al asesino de mi hijo, que el 22 de junio de 2022 privó de la vida a Julio Flores García”, relató con desesperación.
Su inconformidad es absoluta, pues sostiene que el juez no aplicó la ley a pesar de los elementos de prueba presentados, que en su momento fueron suficientes para dictar una condena de 35 años.
La madre no solo llora la pérdida de su hijo, sino también lo que percibe como una gravísima injusticia del sistema.
“Funcionarios públicos corruptos permitieron su libertad”, afirmó con firmeza. “Lo dejaron libre a pesar de que en muchas audiencias nos amenazó, tanto a la esposa de mi hijo, a mí y a otro de mis hijos. Por eso tememos por nuestra integridad”.
Piden apoyo a las autoridades del estado para que intervengan en Tehuacán
La mujer recordó las palabras que el propio imputado dirigió a la familia durante el proceso judicial, incluso ante la presencia de autoridades.
“Nos advirtió que ‘nos sembraría cosas’ para que la justicia nos hiciera algo, que él se iba a encargar y desquitarse”, citó.
Esta amenaza explícita ha adquirido ahora un carácter aterradoramente real con su puesta en libertad.
Ante este panorama de temor y desprotección, la afectada hizo un llamado urgente al gobernador del estado, Alejandro Armenta, para que intervenga.
Pide ser escuchada y que se revise el caso, clamando porque la muerte de su hijo no quede en la impunidad. Busca, que se restablezca la justicia que creía conseguida con la sentencia original.
ERV