El hallazgo de las muertas de Ixtacamaxtitlán en los límites entre Puebla y Tlaxcala dejó tres cuerpos con huellas de violencia , un paradero que por más de dos semanas fue una angustiosa incógnita y un menor de un año que apareció con vida, pero sin respuestas.
Todo inició con la desaparición de una madre y sus dos hijas en Puebla y terminó convertido en un triple feminicidio en Tlaxcala, donde la falta de un móvil evidente y la falta de responsables colocan a dos fiscalías ante un caso que exige investigación conjunta.
Entre los indicios: un secuestro que nadie reclamó
Félix V., de 42 años, y sus hijas Johana C., de 22 años, y Geraldine, de 9, fueron vistas con vida por última vez el pasado 5 de marzo en su domicilio en el municipio de Cuyoaco, Puebla.
De acuerdo con las primeras indagatorias, un grupo de sujetos armados irrumpió en la vivienda y las privó de la libertad.
En el mismo hecho, también fue sustraído un menor de edad de aproximadamente un año, quien fue localizado con vida poco después, aunque hasta ahora se desconocen las circunstancias de su aparición.
Durante 18 días, la familia mantuvo la esperanza de un rescate que nunca ocurrió. Ningún llamado de extorsión llegó a los familiares, un detalle que ha llevado a los investigadores a contemplar otras hipótesis distintas al secuestro convencional.
La denuncia por desaparición fue presentada ante la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, pero el paradero de las tres mujeres se mantuvo como un misterio hasta el domingo pasado.
Así fue el hallazgo en la zona limítrofe y ahora deriva en el trabajo fiscal conjunto
La noche del domingo, un reporte anónimo al número de emergencias alertó sobre bultos con forma humana debajo de un puente ubicado en el Camino a La Calera, en el municipio de Ixtacamaxtitlán, Tlaxcala, una zona limítrofe entre ambas entidades.
Elementos de la Policía Municipal y Estatal acudieron al lugar y confirmaron la presencia de tres cadáveres de mujeres, todos con múltiples huellas de violencia. La escena fue acordonada de inmediato.
Personal de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala, a través de su unidad especializada en delitos de violencia de género contra las mujeres, realizó el levantamiento de los cuerpos.
El caso se investiga como un triple feminicidio, aunque las autoridades han señalado que será necesario que la FGE de Puebla también active sus líneas de investigación, ya que fue en esa entidad donde ocurrió la privación de la libertad y se presentó la denuncia por desaparición.
Hasta ahora, se desconocen los motivos de la agresión. Ambas fiscalías deberán establecer mecanismos de coordinación para esclarecer un crimen que causa alerta y genera diversas hipótesis a 18 días de la desaparición.
ERV