Gracias a una rápida y coordinada intervención de las corporaciones de rescate y seguridad del municipio, una mujer de 34 años fue puesta a salvo la mañana de este martes tras intentar lanzarse desde un puente peatonal en el sector oriente de la ciudad.
El incidente se registró luego de que ingresara un reporte de auxilio a las líneas de emergencia, en el cual se alertaba sobre la presencia de una joven que se encontraba al borde de la estructura peatonal ubicada en la intersección de la calzada Rubirosa Wade y el bulevar Francisco Sarabia, en la colonia Aviación.
Policías lograron comenzar un diálogo con la mujer
El reporte generó una inmediata movilización que incluyó a elementos de la Dirección de Tránsito y Vialidad, personal del Cuerpo de Bomberos y oficiales de la Unidad Violeta de la Policía Municipal, especializada en la atención a la violencia de género y crisis familiares.
Al llegar al sitio, los uniformados y los rescatistas iniciaron un protocolo de diálogo con la mujer.
Mediante técnicas de contención verbal, lograron convencerla de desistir de sus intenciones y descender del puente por su propio pie, salvaguardando su integridad física.
Una vez puesta en un lugar seguro, los elementos en el sitio le brindaron los primeros auxilios psicológicos para lograr su estabilización emocional. Posteriormente, la mujer fue canalizada a las instancias correspondientes para recibir atención y acompañamiento psicológico especializado de manera integral.
Líneas de ayuda y prevención del suicidio:
Si tú o alguien que conoces se encuentra en una situación de crisis, recuerda que no estás solo. Puedes solicitar apoyo e información en las siguientes líneas de atención gratuita las 24 horas:
• Línea de la Vida (Nacional): 800 911 2000
• Emergencias: 911
Cómo ayudar con problemas emocionales
Ayudar a alguien que está pasando por un problema emocional o una crisis requiere empatía, paciencia y, sobre todo, saber cuándo buscar ayuda profesional.
Aquí tienes una guía práctica sobre cómo actuar si deseas apoyar a un amigo, familiar o conocido:
1. Escucha de forma activa (y sin juzgar)
Crea un espacio seguro: Busca un lugar tranquilo donde puedan hablar sin interrupciones.
No minimices sus sentimientos: Evita frases como "no es para tanto", "échale ganas" o "hay gente que está peor". Para esa persona, su dolor es real y abrumador.
Escucha más de lo que hablas: A veces no necesitan un consejo o una solución mágica, solo necesitan desahogarse y saber que alguien los acompaña en su dolor.
2. Valida sus emociones
Hazle saber que es válido sentirse triste, enojado, frustrado o ansioso.
Puedes usar frases como:
"Lamento mucho que estés pasando por esto".
"Entiendo que te sientas así, es una situación muy difícil".
"Estoy aquí contigo y no estás solo".
3. Evita presionar o dar "sermones"
No intentes resolverle la vida en ese momento ni le digas qué "debió" haber hecho.
Respeta sus silencios. Si no quiere hablar, el simple hecho de estar presente físicamente (o recordarle por mensaje que ahí estás) es de gran ayuda.
4. Ofrece ayuda con tareas prácticas
Cuando alguien está deprimido o abrumado, las tareas diarias se vuelven imposibles. Ofrece apoyo concreto:
"¿Quieres que te acompañe al súper o te ayude a preparar algo de comer?"
"¿Te gustaría que te ayude a buscar un psicólogo o a agendar una cita?"
5. Fomenta la ayuda profesional
Los problemas emocionales profundos o prolongados requieren la intervención de psicólogos o psiquiatras. Puedes sugerirlo con tacto:
"Veo que estás sufriendo mucho y no tienes que pasar por esto solo. ¿Has pensado en hablar con un profesional? Yo te puedo acompañar si quieres".
EC