“Quiero justicia solamente, no quiero venganza, no quiero politizar... porque yo sé que logrando justicia para mi hija muchas jovencitas se van a animar a denunciar”.
Con estas palabras, Gabriela Gómez Vargas alzó la voz para exigir que se castigue a los elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) que presuntamente violentaron física y sexualmente a su hija Aline, de 24 años de edad.
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Denunciaron oficialmente en Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres
Los hechos, que ya fueron denunciados formalmente ante el Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres (CJEM) y la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CDHEC), ocurrieron durante la madrugada del pasado domingo 31 de mayo en las inmediaciones de la avenida Morelos y la calzada Colón.
De acuerdo con el testimonio de la madre, Aline salía de un centro nocturno de la zona centro en busca del vehículo de aplicación (Uber) que la llevaría de regreso a su hogar.
Mientras revisaba su teléfono celular para ubicar el transporte, se desató una riña entre otros jóvenes en el lugar.
Pese a no estar involucrada en la gresca, una mujer policía procedió a detenerla. Fue a bordo de la patrulla donde se cometieron las agresiones: presuntamente fue golpeada por la oficial mujer y agredida sexualmente por un elemento varón, incurriendo en los delitos de abuso de autoridad y abuso sexual.
En una acción inusual, la joven no fue puesta a disposición de las autoridades en el Centro de Justicia Municipal, sino que fue trasladada directamente al área de detenidos del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Torreón.
Su madre logró localizarla hasta las 06:00 horas del domingo tras seguir rumores sobre su paradero.
“Paso a la hora de visita, la veo mal, la veo golpeada, la veo muy lastimada, no podía ni caminar”, detalló Gabriela, a quien su hija le relató lo sucedido en un breve lapso de 10 minutos.
Tras la intervención de la agente del Ministerio Público, Karla Sánchez, la joven fue liberada a las 18:00 horas de ese día para iniciar de inmediato el protocolo de atención en el CJEM, donde un médico legista certificó las lesiones.
Al día siguiente, fue canalizada al Hospital General de Torreón para recibir la atención médica estipulada en la Norma Oficial Mexicana NOM-046, diseñada para víctimas de violencia sexual.
La madre compartió que la agresión ha dejado severas secuelas emocionales en Aline, quien pasó de ser una joven feliz a mostrar conductas retraídas, depresión y recurrentes cuadros de ansiedad.
Rompen diálogo con las autoridades de seguridad
Gabriela Gómez intentó establecer comunicación directa con el titular de la DSPM, Alfredo Flores Originales, para exponer el caso. Sin embargo, tras contactarlo vía WhatsApp, el jefe policial le manifestó que "ya tenía la película completa", una respuesta ante la cual la familia decidió no insistir más por esa vía y centrarse de lleno en las acciones legales.
La denuncia formal busca fincar responsabilidades penales en contra de los tres elementos municipales que participaron en los hechos del domingo, bajo la consigna de la madre de que "la vergüenza y el miedo tienen que cambiar de bando".
EC