La mañana de este miércoles se registró un trágico fallecimiento en el ejido La Paz de la ciudad de Torreón donde una joven de 20 años murió al interior de su vivienda luego de recibir una descarga eléctrica.
De acuerdo con lo informado por las autoridades, la mujer se encontraba lavando dentro de su casa cuando en determinado momento quiso conectar una extensión y esto le provocó la descarga eléctrica que terminó con su vida.
Tras ocurrir los hechos en la casa ubicada sobre el circuito Theodore Roosevelt, en el ejido La Paz, se realizó el llamado de emergencia al 911, dándose cita en el lugar rápidamente paramédicos de Cruz Roja, quienes nada pudieron hacer por la joven pues ya no contaba con signos vitales.
En el lugar, la joven fue identificada como Alondra García Soriano, de 20 años de edad.
Elementos de la Policía Municipal también se dieron cita en el lugar y acordonaron la zona, a la espera de las autoridades correspondientes para dar fe del deceso y proceder al levantamiento del cuerpo para trasladarlo al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
De momento, se desconocen los motivos exactos por los que ocurrió la descarga eléctrica, sin embargo, en las primeras versiones se estima que la misma pudo haber ocurrido debido a la humedad que permanecía después de las lluvias que se registraron durante la madrugada en la ciudad de Torreón y a lo largo de la Comarca Lagunera.
Muertes por descarga eléctrica
Una descarga eléctrica puede causar la muerte debido a varios factores. En primer lugar, la electricidad puede interrumpir el ritmo cardíaco normal, lo que puede llevar a una parada cardíaca.
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Además, una corriente eléctrica intensa puede dañar los tejidos y órganos internos, especialmente el sistema nervioso central. Las lesiones resultantes pueden ser graves e incluso fatales.
Además, una descarga eléctrica puede causar quemaduras graves en la piel, lo que puede conducir a infecciones y complicaciones adicionales. En resumen, los efectos letales de una descarga eléctrica se deben a los daños causados al corazón, el sistema nervioso y otros órganos vitales, así como a las quemaduras graves.