Tras la controversia generada por el caso del senador Waldo Fernández, quien fue señalado en una denuncia que posteriormente se determinó como falsa, la Fiscalía General de Justicia analiza implementar cambios en sus protocolos de revisión de denuncias.
El Fiscal General, Javier Flores, reconoció que este caso puso en evidencia áreas de oportunidad en los procesos internos, particularmente en la etapa inicial de análisis de las acusaciones.
Señaló que, si bien todas las denuncias deben ser atendidas con seriedad, también es necesario incorporar mecanismos que permitan detectar inconsistencias desde etapas tempranas sin vulnerar el derecho de acceso a la justicia.
"Se reciben un promedio de 600 denuncias diarias, gracias al sistema de informática que tenemos si se tomarían en consideración como para 1 a de oportunidad en caso de existir algo. Yo le digo que el tomar 600 denuncias se tiene que ver caso por caso".
De acuerdo con cifras oficiales, la Fiscalía recibe diariamente alrededor de 600 denuncias, lo que representa un volumen considerable de trabajo para el personal ministerial.
Esta carga operativa, explicó el fiscal, obliga a priorizar la atención inmediata de los casos, pero también abre el debate sobre la necesidad de mejorar los filtros de revisión para evitar que denuncias sin sustento generen consecuencias mediáticas o legales indebidas.
bimc