“Quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota”, con estas palabras, se marcó una postura de firmeza absoluta frente a las presiones externas y las críticas de la oposición por parte de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante la conmemoración de la Batalla de Puebla.
Bajo la premisa juarista de que el triunfo de la reacción es "moralmente imposible", la administración actual reafirma que la soberanía nacional no es negociable, advirtiendo que aquellos que buscan en el extranjero el apoyo que no tienen del pueblo mexicano, ya han perdido su batalla política y moral.
Claudia Sheinbaum recuerda un legado de resistencia y soberanía
La presidenta en su mensaje previo al Desfile del 5 de Mayo, recordó que la determinación de México por autogobernarse hunde sus raíces en la resistencia de los pueblos indígenas que, durante la Conquista, se refugiaron en las montañas para preservar su derecho a la organización autónoma.
"Cuando hay momentos difíciles en la vida de los pueblos, siempre hay que recordar la historia, y en todo momento hay que recurrir al gigante Juárez, un gigante que defendió a su pueblo la libertad, la República, y la independencia", expuso.
Esta línea histórica de dignidad continuó con figuras como Vicente Guerrero, quien estableció que "la patria es primero", y los Niños Héroes, cuyo sacrificio ante la invasión extranjera sigue siendo un pilar del honor nacional.
El punto de mayor orgullo se sitúa en 1862, cuando el pueblo, unido bajo las figuras de los liberales, los "chinacos" y el General Ignacio Zaragoza, demostró que las y los mexicanos no se equivocan al defender su suelo.
En aquel entonces, la relación entre Benito Juárez y Abraham Lincoln sirvió como un ejemplo loable de respeto mutuo y reconocimiento de la República, dejando claro que el camino de México siempre ha estado marcado por la honestidad y el amor a la patria.
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La soberanía nacional en la actualidad el mensaje que da Sheinbaum a México
En la actualidad, el mensaje hacia las potencias extranjeras, particularmente hacia los vecinos de Estados Unidos, es de claridad y contundencia: ninguna nación dictará a los mexicanos cómo deben gobernarse.
"Quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país, están destinados a la derrota", dijo.
"A quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota".
"A quienes reviven la conquista como salvación, les decimos están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota".
Se rechaza tajantemente a los sectores que intentan reivindicar la conquista como una forma de salvación o que aplauden las injerencias de medios de comunicación extranjeros.
"A cualquier gobierno extranjero, somos claros y contundentes: La historia nos dice que el pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía Nacional", agregó.
El gobierno actual enfatiza que el respeto al derecho ajeno es la paz, pero advierte que nada, absolutamente nada, puede estar por encima de los intereses y la soberanía del pueblo de México.
En estos tiempos extraordinarios, la lección de la historia es el blindaje contra quienes subestiman la voluntad popular, pues la libertad y la independencia son, en última instancia, sinónimos de justicia.
ERV