En el cierre del congreso "Hacia ciudades más humanas, inclusivas y sostenibles" en el Smart City Expo Latam Congress 2026 en Puebla, Rigoberta Menchú lanzó una reflexión que invitaba a mirar más allá de los dispositivos y algoritmos.
"La tecnología no puede destruir la humanidad, ni a nadie; los que destruimos somos los humanos", sentenció la activista y Premio Nobel de la Paz.
Lejos de demonizar la innovación, Menchú señaló que el problema real son las carencias internas del ser humano."Actualmente existen muchas carencias en el ser humano y por eso se viven hechos violentos, porque las personas no son integrales", explicó.
La líder indígena subrayó la paradoja de nuestra especie:
“Los seres humanos somos extraordinarios porque tenemos mucho que construir, pero también somos muy vulnerables. Cada vez que hay enfermedades sociales, materiales y espirituales, el ser humano decae”, reflexionó.
Entre las principales causas de esta decadencia, mencionó la pérdida de espiritualidad y humanidad, lo que lleva a tomar decisiones a la ligera sin medir el daño social. También alertó sobre el resurgimiento de actos de racismo, discriminación y odio.
Frente a este panorama, propuso un camino: colocarle la “H” de humanidad a la innovación.
"Ustedes saben muy bien que en los lugares más lejanos sí hay un telefonito, aunque sea un frijolito, pero ya llega la tecnología. La innovación está en ponerle a toda esta parte la H, como yo digo", expresó entre aplausos.
El alcalde de Puebla, Pepe Chedraui, destacó durante el evento la importancia de contar con una voz como la de Menchú, a quien definió como "una mujer ejemplar, referente en la defensa de los derechos humanos y en la lucha por los pueblos originarios".
Al finalizar la ponencia, el secretario de Economía y Turismo, Jaime Oropeza, y la titular de la Secretaría de Las Mujeres, Zaira González Gómez, hicieron entrega a la activista de la Cédula Real de Puebla como visitante distinguido.
AGA