José Diego Suárez Padilla, tuvo que verse en la necesidad de dejar su empleo de albañil para volverse todo un experto en el tema de justicia y de leyes, ya que el mismo llevó el caso de feminicidio de su hija, Rosa Diana Suárez Torres, quien fue asesinada por Gilberto Garxia el 31 de diciembre de 2010.
Con muy pocos recursos económicos, se volvió su propio defensor, se aprendió todo el código penal, civil, ley de amparos y libros de derechos humanos, más aparte presentó 350 escritos y combatió en tribunales seis apelaciones.
De esta forma fue como logró una sentencia de 67 años de prisión para que el asesino de su hija y sus cómplices.